miércoles, 1 de julio de 2015

TISA, ¿QUIÉN ES EL GRAN BONETE?

Si uno tuviera que evaluar las acciones de los gobiernos por sus posibles impactos sobre la sociedad (y es una buena forma de evaluarlas), diría que del anterior gobierno se destaca nítidamente el ingreso al TISA.
Una negociación que implica que las leyes económicas que los Estados aprueben en el futuro vendrán impuestas por acuerdos secretos entre medio centenar de gobiernos aliados de EEUU y de la UE, sin que parlamentarios ni ciudadanos conozcan los verdaderos motivos por los que se legisla a favor de las grandes corporaciones multinacionales incluso cuando se está perjudicando los intereses públicos.
Un acuerdo que alrededor de 50 gobiernos negocian en absoluto secreto, un pacto internacional de cuyo contenido sólo nos hemos enterado gracias a la filtración de Wikileaks.
Un TISA que en los hechos restringe la capacidad de los gobiernos de gobernar, ya que el mismo establece que "En el cumplimiento de las obligaciones y compromisos bajo el Acuerdo, cada partícipe [país firmante del acuerdo] debe adoptar todas las medidas razonables a su disposición para asegurar su cumplimiento por los gobiernos regionales y locales y por las autoridades y organismos no gubernamentales dentro de su territorio". De manera que los gobiernos prácticamente deberán limitarse a hacer cumplir dentro de su territorio lo que se establezca en el tratado. Algo seguramente sin parangón en la historia.
Seguramente, un Tratado para el cual un gobierno de izquierda no tendría más que críticas demoledoras, y que denunciaría en todos los foros mundiales como una ofensiva de las trasnacionales para maniatar a los gobiernos del mundo a sus intereses.
Pero lo cierto es que nuestro país ingresó a las negociaciones del TISA al parecer en 2014, y las formas en que ese ingreso se procesó son tan oscuras y confusas como el propio TISA.
Algunos dicen que el tema fue tratado en el consejo de ministros y aprobado, pero otros lo niegan.
En su momento, el ex ministro Almagro informó que la idea de integrar el TISA surgió del Ministerio de Economía y Finanzas, que luego fue analizado en el ámbito de la Comisión Interministerial para Asuntos de Comercio Exterior (CIACEX) que está integrada por el Ministro de Relaciones Exteriores, los Ministros de Economía y Finanzas; Ganadería, Agricultura y Pesca; Industria, Energía y Minería; Turismo y Deporte y un representante de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia de la República.
También según Almagro, la CIACEX concluyó que es “oportuno y conveniente ingresar a la negociación, para poder asumir un papel más directo en ella, incidir en sus resultados y, de esa manera, posicionar los intereses de Uruguay de la mejor forma posible”. Dichas conclusiones se presentaron en un Consejo de Ministros en el que se resolvió la participación de Uruguay en el acuerdo. 
De manera que al menos esos ministros (y es de suponer que los sectores del FA al que pertenecen) estaban enterados. Y no solo que estaban enterados, sino que creían “oportuno y conveniente” ingresar al TISA.
Al parecer ahora, salvo el sector de Danilo Astori y Nin Novoa, ningún sector del FA aprueba las negociaciones ¿los ministros de entonces, aprobaron tamaño engendro sin consultar a los sectores a los que pertenecen? El ex ministro Aguerre, que integraba la CIACEX y que recomendó el ingreso al TISA, por qué ahora está en contra?...el ex ministro Kreimerman que integraba la CIACEX y que recomendó el ingreso al TISA, por qué ahora está en contra?...
¿Qué papel jugó el presidente Mujica en esta fantochada? Por lo que parece, no tenía ni la menor idea de que se trataba. Cuando el PIT-CNT hace un paro en contra del TISA, Mujica ironiza diciendo “¿Usted cree que el Grupo de los 20 se va a impresionar por un paro del PIT-CNT?”, lo cual muestra su absoluta ignorancia, ya que el G20 nada tiene que ver con el TISA.
La cuestión es que nadie se hace responsable de la cuestión, y el Frente Amplio (que es la fuerza política que se supone que está gobernando) recién ahora está analizando -más de un año después de que el gobierno solicitó el ingreso al TISA- la conveniencia o no de permanecer en las negociaciones.
Y al parecer todo el mundo está ahora en contra del TISA, incluso los sectores que en ese entonces recomendaron ingresar a las negociaciones.

¿En qué manos estamos? ¿quién gobierna realmente? ¿en qué manos recaen las decisiones más importantes que toman nuestros gobernantes? ¿en qué quedó la tan mentada transparencia?