domingo, 28 de febrero de 2016

CARETAS



El editorial de Caras y Caretas del 27 de febrero, escrito por Alberto Grille, es un buen ejemplo de lo que ya es un clásico del punto de vista del progresismo. Se trata obviamente del caso Sendic, lo que Grille suele llamar “la batalla de Ancap”, pero es válido para todos los asuntos que surgen en la agenda pública.
NO ANALIZAR EL HECHO EN SÍ
Esta es una cuestión básica del punto de vista progre; no se debe analizar el hecho concreto, sino de donde provienen las acusaciones. Si hay una noticia en la prensa que da cuenta de algo mal hecho desde el gobierno, algo irregular, o una conducta inconveniente o dudosa de algún integrante del oficialismo, lo primero es ver que medio de prensa lo está diciendo. Si el que difunde el asunto es un medio “de la derecha”, entonces es falso. Además se tratará de una campaña maliciosa para destruir la imagen del gobernante o de un posible candidato y de una campaña electoral anticipada. 
Por eso en la última reunión del Secretariado del Frente Amplio se quiso emitir una declaración de apoyo al vicepresidente, y Ernesto Agazzi sostuvo que Sendic está padeciendo "un ataque sistemático" por parte de "la derecha" (poco importa que quien dijo que no hizo ninguna licenciatura haya sido el propio Sendic) y llamó a estar alerta ante esta situación.
Todo esto obviamente estará basado en un odio de la derecha hacia el gobierno progresista por las enormes conquistas logradas en favor de los más humildes. Aunque se muestren pruebas contundentes acerca del hecho denunciado, los progresistas seguirán insistiendo en lo mismo, y jamás abordarán -mas que tangencialmente- el hecho en cuestión. Si a raíz de lo denunciado alguien termina procesado, nadie hablará más del tema. “Respetamos las decisiones de la Justicia”, se dirá a lo sumo (como si hubiera la posibilidad de no respetarlas).
Dice Grille por ejemplo: Se me ocurre que lo más importante de los episodios que estamos viviendo...es el odio arrasador que muestra la derecha a través de su principal “poder fáctico”, que son los medios masivos, para atacar a las figuras de izquierda”.
Listo, no hay más nada de que hablar; el eje de la discusión pasa a ser el odio de la derecha hacia “nosotros” que somos los buenos, y por tanto no cabe otra cosa que unirnos ante esa amenaza.
Nos lo dice muy claramente Alberto Grille: “lo que asombra de este episodio es la tormenta arrasadora de odio que la derecha y sus sirvientes han mostrado sobre la figura del actual vicepresidente de la República, electo por el voto libre de sus conciudadanos”.
Esto es, es inexplicable que se ataque a alguien simplemente porque se lo odia, y nada menos que a alguien electo por el voto libre de sus conciudadanos!!! Hasta dónde puede llegar la maldad del enemigo!!
OTROS TAMBIÉN
La segunda estrategia es minimizar el hecho en cuestión adivirtiendo a la ciudadanía que antes otros (la derecha, los rosaditos) hicieron algo similar o aún peor. Incluso se dice: por qué no criticaron antes a fulanito que hizo lo mismo?, dando por descontado que quien ahora critica o acusa antes no lo hizo. El mensaje parece ser: qué tiene de malo si otros ya lo hicieron antes?
Y entonces nos dice Alberto Grille: “Más allá del hecho en sí, si Raúl Sendic es o no licenciado en algo (cosa que a la postre termina siendo menor, porque Luis Hierro López fue ministro del Interior y vicepresidente de la República firmando como profesor y no lo es, y Hugo Fernández Faingold fungía de licenciado en Sociología y tampoco)”.
Y por si eso no fuera suficiente le agrega algo que nada tiene que ver con el tema pero que sirve porque arrima un poco más culpas al enemigo y por tanto lo hace menos confiable aún en lo que dice: “Gonzalo Aguirre sí es abogado, pero se dedica a defender militares torturadores, etcétera, y Jorge Batlle, Julio Sanguinetti y Luis Lacalle ampararon la impunidad”.
SON MUY MALOS, PERO SI ME CONVIENE...
Por cierto, los medios de la derecha son malos, muy malos, son terribles, no hacen otra cosa que sembrar cizaña y propagar maldades; los medios y los integrantes de los partidos de la derecha. Todos integran “el eje del mal” doméstico. Ahora bien, si lo que dicen sirve a nuestros intereses, entonces lo utilizamos, faltaba más, aún dentro del mismo artículo en que los calificamos de malos, malísimos, odiosos. Y por eso Alberto Grille nos dice lo siguiente:
Cabe señalar que mientras el hijo del dictador se estremece y habla de denuncia penal, los constitucionalistas Ruben Correa Freitas (colorado) y Martín Risso (blanco) coinciden en que no hay delito aun cuando el título no existiera, y eso lo informa El País”.
En una sola frase Grille se desmiente a sí mismo, no toda la derecha ni todos los medios a su servicio dicen cosas malas, al parecer algunos integrantes de esa derecha dicen cosas buenas, y los medios de la derecha las difunden. Vaya, no todo está perdido.
Y es que para desmentir a Grille solo hay que recurrir a Grille.
Si Alberto Grille dice que los episodios que estamos viviendo...es el odio arrasador que muestra la derecha a través de su principal “poder fáctico”, que son los medios masivos, para atacar a las figuras de izquierda”, solo tenemos que leer al propio Alberto Grille, cuando en la misma revista Caras y Caretas decía en abril de 2004 refiriéndose al 26 de Marzo y a su líder Raúl Sendic (sí, el mismo que ahora defiende):
se quedó sin supermercados ni proyectos financiados desde Europa, sin restaurantes, sin quioscos, sin taxímetros, y se patinaron 7 millones de dólares que reventaron en cheques voladores, conformes falsos, juicios ejecutivos y laborales” . Y agregaba: “si al 26 de Marzo le deja de llegar la subvención ilegal del gobierno sueco no le queda nada”.


El director de Caras y Caretas dijo además que Sendic “tendrá que explicar cuántos años de caja de jubilaciones tiene en Industria y Comercio” porque “jamás laburó en su vida” y agregó que “si se hubiese llamado González de apellido nunca hubiera llegado a diputado”.

jueves, 25 de febrero de 2016

TRISTE, MUY TRISTE

El caso de la licenciatura (ficticia) de Raúl Sendic ha impactado en la opinión pública, tal vez más que el otro caso que también lo involucra, el de la pésima administración de la petrolera estatal. Y el impacto se ha manifestado de diversas formas, aún en la forma silencio, que es una de las posibles cuando el bochorno es grande.
EL HECHO
El hecho concreto es que Raúl Sendic (ex diputado del 26 de marzo, ex director y presidente de Ancap, ex ministro de Industria y Energía, actual senador y vicepresidente de la República) ha venido utilizando en su curriculum algo que es totalmente falso: ha figurado desde hace mucho tiempo en cuanto lugar público es posible, como “Licenciado en Genética Humana”. Y por si eso no fuera suficiente, dice que graduado “con medalla de oro”. Además ha firmado documentos públicos como Lic.Raúl Sendic. Para colmo de la mentira, ese título ni siquiera existiría en Cuba. La genética humana sería tan solo una materia en la carrera de Biología, y Sendic era estudiante de Medicina.
Este hecho es inmoral, y está apartado de cualquier concepción que uno pueda tener sobre la ética de las personas en general, pero de los personajes públicos en particular.
Sendic hace poco más de 48 horas reconoció a un medio de prensa que eso era falso, que nunca había cursado una licenciatura en genética humana, y que tan solo había hecho un curso corto para dar clases de genética (no sabemos si terminó ese curso y si llegó a dar clases). No explicó por qué, si era falso, no lo había hecho saber y no había pedido que se eliminara ese dato del currículum con que se presentaba en todos lados. Porque ese dato figura en su candidatura a la presidencia de Ancap, figura en el Parlamento, en la página web de su lista oficial, la 711, etc.
Hasta ahí, la cosa hubiera tenido un final más o menos decente, en la medida de que había cometido un acto inmoral pero ahora lo reconocía y lo admitía. Tal vez con agregarle alguna forma de arrepentimiento y un pedido de disculpas a la ciudadanía y a todos quienes naturalmente habían confiado en su palabra, el hecho se hubiera mantenido como comentario en las redes y en poco tiempo se olvidaría como suele pasar en este país con los desaguisados de la política.
Pero sucede que pocas horas después, Sendic hace una breve conferencia de prensa en la que vuelve a afirmar que sí es licenciado, y que ha pedido a la Universidad de La Habana que le envíe el título.
Y en este punto la cuestión se pone aún más turbia. Que dijera que era licenciado cuando en realidad nunca cursó una licenciatura (es lo que él mismo confesó) nos parecía falto de toda ética, inmoral por donde se lo mirara. Que luego reconociera que jamás había hecho una licenciatura sino un curso corto para dar clases, de alguna manera lo reivindicaba; con rodeos pero reconocía que la había “macaneado” (otra vez de nuevo diría el general). Pero que ahora vuelva a mentir diciendo que hizo nuna licenciatura que ni siquiera existe, da pena, da cuenta de un personaje que está gravemente enfermo y que necesita apoyo. Apoyo político ni que hablar (cada vez que habla se hunde un poco más), pero también de otro tipo. 
REACCIONES
Reacciones oficiales -al menos al momento en que escribo esta nota- no han abundado, más bien todo lo contrario. Al parecer el presidente Vázquez estaría muy molesto y se habría comunicado con Sendic por teléfono para pedirle explicaciones.
Según consigna El Observador, “a nivel del oficialismo la noticia fue recibida con “estupor”. En el vazquismo habría malestar y desconcierto. Se advierte que el asunto erosiona la imagen y carrera política del vicepresidente pero que también afecta al gobierno y al Frente Amplio. El ex presidente Mujica, por otra parte, dijo un par de estupideces -como siempre- que ni merecen ser mencionadas. 
No es el único que ha dicho estupideces en torno a este tema, por cierto. He leído a periodistas por ejemplo escribir que están a favor de que todo el mundo se arrogue el título que quiera, académico o nobiliario. Muy curioso es algo que menciona también El Observador, y es que “en el entorno de Vázquez se advierte que no hay ninguna posiblidad de pedirle la renuncia dado que fue elegido por el voto popular”. Lo que no advierten es que “pedir la renuncia” es eso, un pedido, puesto que el destinatario renuncia si quiere ya que no está obligado. Y lo que deberían hacer es pedirle la renuncia, como corresponde. Sendic hará lo que considere conveniente hacer (imposible saberlo a esta altura).
Uno de los pocos que se animó a defender a Sendic parece que fue su compañero de lista el diputado Caraballo, quien al parecer no tenía ningún argumento nuevo y recurrió al que se viene utilizando desde que comenzó la investigadora sobre Ancap: “es un eslabón más de una campaña de persecución y acoso cuyo objetivo es evitar que sea candidato en 2019”.
La oposición no tuvo fisuras en criticar lo hecho por Sendic, y muchos han señalado desde ya que Sendic debería renunciar.
LA OPINIÓN PÚBLICA
Las opiniones en las redes sociales son abrumadoramente mayoritarias en cuanto a condenar lo que hizo el vicepresidente, y el hecho se ha prestado para todo tipo de manifestaciones, tanto de indignación como de humor.
Por el lado de los incondiconales del gobierno, es posible percibir en algunos un “pps vazquiano” (profundo y prolongado silencio), pero también ensayos tímidos de defensa sin demasiada convicción, o el clásico desvío hacia otros tópicos, amén de señalar que “los rosaditos” ya habían hecho cosas similares.
Muchos confunden el tema y dicen por ejemplo: “que importa si tiene título o no; muchos no tienen título y son excelentes legisladores; lo que importa es la gestión”. Y por cierto que es así, no se necesita un título para ser legislador o director de una empresa pública, no es esa la cuestión. La cuestión es que Sendic inventó un título que no tiene y que eso es una inmoralidad, y que la ciudadanía debería -por la salud del sistema democrático- rechazar ese tipo de conductas apartadas de la ética por parte de los dirigentes políticos, quienes deberían ser en ese sentido referentes y no malos ejemplos. Y cuando decimos que la honestidad debe pasar a un segundo plano y que lo que importa es la gestión estamos diciendo algo muy grave, algo que esperemos nuestros hijos no vayan a tomar como válido. Ciertamente, nuestra sociedad de hoy en día es una muestra de a donde nos lleva ese tipo de pensamiento.
Insisto, el problema no es si tiene un título o no y si ese título es bueno malo o neutro para su actividad política; el problema es que es un mentiroso, es alguien que se inventa un título y se pone unas cocardas que no tiene, un inmoral, una persona sin ética alguna; ese es el problema, si los ciudadanos estamos dispuestos a admitir que nos mientan descaradamente aquellos que nos gobiernan estaremos hipotecando nuestro presente y nuestro futuro.
Otros reclaman que se critique a los partidos tradicionales por cuestiones iguales o parecidas, y el ejemplo más recurrente es el del ex vicepresidente colorado Luis Hierro López, que ostentaba un titulo de profesor que en realidad no poseía. Bien, de acuerdo, hay que recordar esas cosas. Pero quienes eso plantean no piden que se recuerde el hecho para condenar todos los casos de deshonestidad incluido el de Sendic. No, el planteo es más bien como para dejar sentado que no es tan grave porque otros ya lo han hecho, como para diluir la culpa de Sendic en un balde lleno de otras culpas similares. Y no señores. Que otros hayan cometido asesinatos antes no hace que un asesinato cometido hoy sea menos grave. Recordemos sí, está bien, todos los casos de corrupción desde los inicios de la historia de nuestro país si se quiere, pero hagámoslo para condenar con más fuerza los actuales para erradicar para siempre esos comportamientos.
Termino recordando algo que decía en un artículo que escribí hace dos años: “... lo grave, lo gravísimo, y lo que hunde definitivamente el proyecto que soñaron los fundadores del FA en el 71, es la indolencia y el quemeimporta de la gran mayoría de los frenteamplistas. Porque si la honestidad no importa, si la mentira es permitida, si todo vale, si en función de algunos índices macroeconómicos o de determinados porcentajes del PBI, o del investment grade, la degradación moral de la política no importa, entonces a no quejarse si la gente concluye en que “son todos iguales”. La falta de honradez, la mentira, la soberbia de un puñado de dirigentes políticos, es grave para el presente. Pero la falta de reacción de quienes los votan, compromete el futuro, y eso es grave y triste”.


miércoles, 24 de febrero de 2016

ECOS DE ANCAP

El caso ANCAP ha generado comentarios de la más diversa especie y desde los ámbitos más variados. Hemos asistido a las sospechas de la oposición respecto de posibles irregularidades que ameritaban la conformación de una investigadora, hemos asistido a todo el proceso de la comisión, y finalmente a los informes y conclusiones de los partidos políticos y el debate sobre ellos en el Parlamento, y en medio de todo ese proceso la discusión abierta y apasionada a nivel de la ciudadanía. Y eso, desde mi punto de vista es positivo, le hace bien a la democracia, porque una ciudadanía informada es una ciudadanía más capacitada para tomar decisiones.
Claro que no a todo el mundo le gusta o le conviene este nivel de discusión pública; sobre todo al oficialismo, que es quien está bajo la lupa.
Hoy quisiera tomar algunas consideraciones hechas por la senadora Constanza Moreira, del Frente Amplio, porque dan pie sin duda a algunos comentarios.
Ha dicho Constanza Moreira que “se ha instalado un falso “sentido común” sobre Ancap, que es más lo que oculta que lo que sabemos. Dice por ejemplo que “el primer falso "sentido común" instalado es el de "la lata está vacía", al decir del Senador Delgado”.
Y no Moreira, no es un falso sentido común, es la realidad de lo que sucedió; si el gobierno no hubiera decidido recapitalizar la empresa, hoy estaríamos hablando de una empresa en quiebra, así de simple, porque no tendría dinero para enfrentar sus obligaciones ni acceso al crédito para hacerlo. Cuando una empresa tiene pérdidas, es porque hay dinero que no está, que se perdió (por eso es una pérdida), y por tanto lo de la lata vacía no es un falso sentido común, es la cruda realidad.
Moreira agrega que “La danza de los millones que ha salido en la prensa, ha dejado más que preocupados a muchos ciudadanos. La imagen del "vaciamiento" ha quedado allí, escrita en piedra, reforzada por la ley de "capitalización" de ANCAP por parte del Estado”.
Y tiene razón, los ciudadanos estamos preocupados, muy preocupados, y no es para menos. Lo que perdió ANCAP (y que los uruguayos tuvimos que poner para tapar el agujero), es el doble de lo que aumentó el presupuesto; cuántas cosas se podrían hacer en salud, en educación, en políticas sociales, con lo que dilapidaron quienes estaban a cargo de ANCAP?
“Es que había que invertir” -nos dicen- porque en 2005 ANCAP era una empresa inoperante. Bien, puede ser, no voy a defender acá las gestiones de los partidos tradicionales, pero cumplía con su función de producir combustibles, alcohol y portland y no daba pérdidas. Vino el FA, invirtió 1.200 millones de dólares en ella y consiguió hacerla perder 800 millones de dólares en poco tiempo. Unos genios. Es como si me prestaran un auto que está pinchado (inoperante), yo le invierto 5 mil dólares, le hago chapa y pintura y lo dejo como 0k, salvo que lo devuelvo con deuda de seguro y de patente y con el motor fundido. Cuando me increpan por el estado del vehículo, les contesto: ah, sí, pero ustedes me prestaron un vehículo pinchado. Tremendo.
Constanza Moreira reconoce que “ANCAP acumuló 600 millones de dólares de déficit en estos cinco años, y tiene 1.200 millones de dólares de deuda, a número gruesos. Es muchísimo dinero, sí. Pero nadie dice que ANCAP factura 3.200 millones de dólares por año. Algo así como 10 millones de dólares por día. Toda la inversión realizada en el período no llega a la tercera parte de la facturación de un año; 421 en la desulfurizadora, 251 en las plantas de cemento portland, 141 en los biocombustibles, y 147 en la planta de cal."
Y claro señora senadora!!! eh ahí justamente lo bochornoso del asunto: la administración de su partido logró algo insólito, fundir una empresa que vende combustibles y portland y que factura 3.200 millones de dólares, y lo logró en la época de mayor bonanza del país, cuando sus insumos (el petróleo) descendieron a precios históricos, cuando se batieron record de venta de combustibles y en medio de un boom de la construcción....pavada de méritos que tiene la administración de su fuerza política.
Dice Constanza que “El proceso de la Investigadora se transformó en un drama público” (y sí, no se transformó, lo es, porque sus consecuencias nos afectan a todos, porque hubo que aumentar las tarifas de UTE para tapar el agujero fiscal que dejó el desastre que su fuerza política hizo en Ancap, porque los comubustibles no bajan por esa misma razón, lo cual afecta a toda la economía del país, y claro que es un drama!!), dice también que ese drama tenía “centro en ANCAP, con un agonista (protagonista) que fue el Vicepresidente Raúl Sendic y los gobiernos del FA” (y sí, claro, quien quiere usted que sean los agonistas...) y un coro compuesto por los medios de comunicación, las redes sociales (sí, por suerte no quedaron estos desaguisados entre cuatro paredes, y todos pudimos enterarnos a través de los medios de comunicación y compartir la información discutirla y analizarla a través de las redes sociales; las mismas redes sociales que le sirvieron a usted para estar sentada en el senado), las declaraciones públicas, y la exhibición cuasi-pornográfica de los entredichos del gobierno -anterior y actual- sobre las razones del déficit y endeudamiento (los actores y actrices de las películas pornográficas en general no se lamentan de que sus films sean exhibidos al público,´pero tiene razón, algunos entredichos del propio oficialismo debieron ser divulgados en horario de protección al menor).
Dice Constanza “El Partido Nacional, por su parte, mantuvo las mismas denuncias que presentara a la Comisión, luego de larguísimas comparecencias y más de cinco meses de debate, como si allí, nada hubiera pasado. Ninguna explicación sirvió, ningún argumento”.
Y bien, eso no es válido también para el FA? El día que se habilitó la formación de la comisión investigadora, el senador Oteguy dijo: “ se habilitó la instancia pero no por asumir que hubo irregularidades ya que del pedido de informes del senador nacionalista Álvaro Delgado no se desprende ningún indicio . Y luego de cinco meses de debates, del cúmulo de informaciones que se fueron agregando, de las declaraciones de múltiples implicados en todo el proceso, no sirvió de nada? El FA continúa diciendo que aquí no pasó nada. No es ciertamente vergonzosa esa actitud de defender lo indefendible? Por qué la oposición debería variar su posición original y el oficialismo no?
Y dice también la senadora Constanza Moreira: “Pero la confianza es un intangible. Y aunque lo actuado haya sido conforme a la norma, se incurre en un mecanismo de sospecha más amplio. ¿Hubo integridad en todas las decisiones? ¿Hubo cuidado con el "bien común"? Estas son las preguntas que quedan en el aire. Este es el espíritu que dominó la Investigadora, y entre las declaraciones públicas de unos y otros, se empezó a ejercer la organización de la desconfianza. No sólo contra ANCAP, sino y principalmente contra un gobierno legítimo (éste, cuyo Vicepresidente ha sido tan maltratado). La pregunta que se instaló es: ¿es éste un gobierno confiable? Sin duda es legítimo, pero ¿es confiable?"
La respuesta a su pregunta es no. No es confiable como administrador de los recursos del pueblo. Es a todas luces evidente que no hubo cuidado del bien común, que se utilizaron los mismos oscuros recursos que quienes gobernaban antes, aunque con resultados más desastrosos. Ahora se dice que las colaterales que actúan en el derecho privado no las creó el FA sino que ya existían. Bien, pero está bien o está mal el uso de ese tipo de empresas? Si está mal, qué hicieron para cambiarlo? Si está bien, por qué todo es tan oscuro y por qué todo termina en pérdidas para el Estado? Deberíamos confiar en quienes le dan dinero a un correligionario para propaganda en una radio que no existe? Deberíamos estar tranquilos que están cuidando el “bien común” quienes organizan fiestas a 5 mil dólares por cabeza en un barrio humilde como La Teja para inaugurar una planta.
También dijo Constanza cosas valiosas, aunque parecen dichas por otra persona en otro contexto, o tal vez sea que el “como te digo una cosa te digo la otra” prendió fuerte entre los progresistas. Dijo por ejemplo: “Exijamos una gestión más democrática, participativa, descentralizada y con el mayor control social posible. No queremos más "pactos" entre partidos para determinar dónde empieza y dónde termina lo público. No queremos que la renta petrolera sea decidida por un puñado de ex Presidentes. La clave de una política de izquierda es involucrar a la ciudadanía en la decisión sobre los temas que importan. Y la ciudadanía debe opinar sobre las empresas públicas. Y sobre el petróleo. Deben opinar la academia, las organizaciones sociales, los gobiernos locales, las comunidades”.

De eso se trata, y para eso sirven también estas comisiones investigadoras que el FA ha negado constantemente, como lo negó en el caso Pluna o en el tema de ASSE, ambos terminados con procesamientos.

jueves, 18 de febrero de 2016

LO PEOR ESTÁ POR VENIR


- publicado hoy en semanario VOCES-


Es difícil saber si el gobierno, en su primer año de actuación, cumplió con las expectativas, porque estas son variadas. Una cosa son las expectativas de quienes lo votaron, y seguramente otras serán las de quienes no lo hicieron. Si la medida fuera lo que se conoce como el “índice de popularidad”, entonces podríamos decir que el gobierno defraudó. El propio Tabaré Vázquez en su primer mandato, y el ex presidente Mujica, tenían a esta altura una popularidad del 62%, y las últimas encuestas señalan que actualmente cuenta con el 29% de respaldo popular y un 54% de rechazo o disconformidad con la gestión. Esto parece ser el resultado de algunas cosas que sucedieron al inicio mismo de la gestión (nombramiento inconsulto de ministros, por ejemplo) y la gran conflictividad desatada con sus pimeras medidas en lo económico y social que generaron rechazo y resistencia en amplios sectores. Recordemos la declaración de esencialidad ante el conflicto de la enseñanza, o el desalojo del Codicen, o las pautas para los concejos de salarios, que favorecen los intereses empresariales.
Sin duda otro factor que puede estar influyendo en la caída es el desconcierto que a veces generan algunas declaraciones contradictorias o medidas tomadas que nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que pasa (casi al mismo grado que en el gobierno de Mujica, en algunos aspectos). Por ejemplo el anuncio del director de la Oficina de Servicio Civil, Alberto Scavarelli de que se estaba trabajando en la reducción de la jornada laboral de los públicos a 6 horas y el inmediato desmentido del ministro de Trabajo diciendo que el tema no estaba en la agenda del gobierno.
No obstante, desde el punto de vista del gobierno seguramente estará satisfecho. El 99% de los proyectos de ley que consideraba prioritarios fueron ya aprobados. La mano de yeso ha funcionado a la perfección, el presupuesto ha sido aprobado sin demasiados inconvenientes, más allá de la inesperada actitud de los díscolos Semproni y Darío Pérez. A la hora de levantar la mano, pocos han puesto sus antiguos cacareos antiimperialistas o de solidaridad internacional, y han votado sin más trámite el envío de tropas a Haití, por ejemplo, con la excusa de la “unidad”, el tótem sobre el cual se sacrifica cualquier principio.
En realidad el talón de Aquiles del gobierno, para lo que resta del período, es el conventillo interno de la fuerza política. No es que el avispero no existiera, pero sucede que se alborotó, básicamente por los los problemas heredados del gobierno de Mujica. Y es que a esa famosa señora (la culpa) nadie la quiere de novia. Un lío grande que Vázquez se sacó de encima muy hábilmente fue el del TISA, pasándole el fardo a la fuerza política. De esta manera tiró para atrás una iniciativa de Mujica pero sin aparecer como el responsable. No pudo hacer lo mismo con la marihuana (aunque seguramente le hubiera gustado), ni con Aratirí, ni con el puerto de aguas profundas ni con la regasificadora, todos temas enredados a los que tendrá que buscarle salidas.
Pero el tema de ANCAP (un desaguisado mayúsculo y bien aprovechado por la oposición), será un hueso duro de roer. Ya provocó la caída del directorio de la empresa, pero no sabemos aún en que puede terminar y cuáles serán los costos políticos que deberán pagar el FA y el gobierno. Los costos económicos de la farra ya los pagamos los de siempre con la recapitalización.
En lo internacional, la política hacia el MERCOSUR, y la inminente búsqueda de acuerdos con los países del pacífico son temas donde el Frente Amplio deberá enfrentar, por un lado a gobiernos regionales, y por el otro, la resistencia de los trabajadores ante la amenaza de eliminación de sus conquistas. El estancamiento de la economía en 2015 se profundizará este año, y según sean las medidas que adopte el gobierno, será sobre quienes recaerá el costo de la crisis. El aumento del costo de vida, los lineamientos del presupuesto, las pautas salariales, la suba de tarifas, van mostrando hacia donde apunta.

lunes, 15 de febrero de 2016

LA ENFERMEDAD INFANTIL DEL POGRESISMO

El progresismo en el gobierno adopta de un tiempo a esta parte la estrategia del avestruz, combinada con la del gran bonete. Ante cualquier crítica a su gestión, la premisa básica es negar absolutamente todo, afirmar que todo está bien y que solo son maniobras de la oposición para obtener réditos políticos (como si por los siglos de los siglos esa no fuera la estrategia de toda oposición, incluido el FA cuando lo era). Eso en primer lugar. En segundo lugar, afirmar que antes era peor, esto es, “nosotros podremos ser malos, pero los que estaban antes que nosotros eran peores”. Y cuando las cosas se ponen feas y ninguna de las premisas anteriores sirven, entonces se comienza a repartir la culpa a diestra y siniestra, o también a diluir la misma en un “todos somos responsables" (usted y yo también, vecina, vecino).
Para Agazzi, por ejemplo la de ANCAP fue una “gestión exitosa”. Esto es, una empresa que invierte 1.200 millones de dólares, pierde 800 millones y hay que capitalizarla porque se funde, y eso es todo un éxito. Claro, si yo invirtiera hoy en mi carpintería un millón de dólares, seguramente la transformaría en una carpintería modelo. También seguramente no podría pagar la inversión y terminaría preso, porque no vendría jamás el Estado a recapitalizarme. A lo sumo vendría la policía y me metería en cana por delincuente. Eso no pasa con los políticos que ponemos a dirigir nuestras empresas.
En otro medio afirmó que Ancap hizo propuestas y después las llevó adelante. La responsabilidad en la transformación de Ancap es responsabilidad de todo el gobierno. Para nosotros la responsabilidad del gobierno es en el éxito de la transformación de Ancap en la empresa que es hoy”, sentenció Agazzi. Absolutamente entusiasmado con el éxito de la gestión de ANCAP.
Una empresa que vende combustibles y portland fundamentalmente, y que pierde millones de dólares justo en el momento en que el petróleo baja a precios históricos en el planeta, y en el momento en que la industria de la construcción está en niveles históricos formidables.
Pero no solo no reconocen errores que son visibles para cualquiera con dos dedos de frente, sino que además juegan al gran bonete y se pasan la pelota unos a otros. Cuando el periodista le pregunta por qué para él es exitosa la gestión y para el ministro de economía no, Agazzi le contesta: “pregúntele al ministro de economía”.
El periodista le pregunta por la ausencia de Raúl Sendic en la sesión del senado que tratará los informes, y Agazzi miente. Dice lo siguiente: “Sendic es el vicepresidente de la República y el presidente del Senado, y no puede opinar”.
El periodista le responde: “Lo puede hacer
A lo que Agazzi contesta: “Lo puede hacer pero eso nunca se hizo”.
Es decir, Agazzi sabe que Sendic aunque sea el presidente del Senado puede estar en la sesión y puede opinar, pero prefiere mentir y decir que no, que no puede.
Ya en octubre pasado el secretariado del FA emitió una declaración (en ausencia de los delegados del FLS) en la que expresaba: "Respaldar a todos los compañeros que han cumplido funciones de responsabilidad en ANCAP y que aún siguen desempeñando; por haber cumplido a cabalidad con el mandato de nuestra fuerza política expresado en los sucesivos programas de gobierno". Esto es, para el FA lo importante es que los directores y demás responsables de ANCAP habían cumplido a cabalidad con el mandato de su fuerza política expresado en los programas de gobierno. Les importaba un comino si ese mandato había hecho perder cientos de millones de dólares a los uruguayos. Una declaración absolutamente deplorable, en la que el FA se mira su ombligo y se olvida del país y su gente.
Previamente, claro, Sendic había apuntado hacia el ministro de economía Astori, diciendo que "El dinero que falta en Ancap lo tiene el gobierno central" (el juego del gran bonete).
Un argumento que se ha repetido reiteradas veces por parte del oficialismo es que el problema es que ANCAP vende en pesos pero se tiene que endeudar en dólares.
Bien, aceptemos que ese es un problema. Un problema que cualquier hijo de vecino sabe y conoce. Cualquiera que se va a comprar una moto sabe que si la cuota es en dólares y el cobra su salario en pesos es todo un problema. Y entonces calcula si va a poder pagar la cuota o no cuando el dólar suba. Pero parece que los genios de ANCAP no lo tuvieron en cuenta y solo se desayunaron ahora, cuando la empresa de los uruguayos perdió más de 800 millones de dólares. Y estamos hablando de una empresa del Estado, por lo cual debería saber casi con exactitud a que precio iba a estar el dólar en cada momento. Un argumento por demás infantil y pedorro.
Otra cuestión que se repite es: aquí nadie metió la mano en la lata. Como si ese fuera un argumento determinante y concluyente. La frase tendría sentido si se dijera de esta manera: señores, somos unos inútiles, no sabemos administrar una empresa de este porte, pero no afanamos ni un peso. Entonces uno comprendería, les daría tres patadas en el traste y pondría al frente a alguien que sepa hacerlo. Pero no. El argumento de no meter la mano en la lata es acompañado del otro, el que dice que no pasó nada y que todo fue un éxito. Entonces dan ganas de aplicar el rifle sanitario.
El senador Ernesto Agazzi dijo que la actuación de la comisión investigadora sobre ANCAP que el Frente Amplio representó un procedimiento "limpio y complejo" que dejó claro que no hubo ni irregularidades ni ilegalidades durante la gestión del ente.
Si no hubo ni ilegalidades ni irregularidades, cómo fue que la empresa perdió millones de dólares?
Es algo absolutamente regular que cuando la construcción está en su apogeo histórico la empresa que fabrica portland pierda millones de dólares? Es de lo más normal que la empresa que vende combustible, cuyo insumo básico es el petróleo, y este baja de precio a niveles nunca vistos, pierda millones de dólares? Es eso normal? Está dentro de la regularidad de las empresas del Estado? Cómo es que una empresa en esas condiciones y siendo monopólica pierda fortunas, mientras otras en competencia ganan fortunas?

El Frente Amplio repite la historia reciente de PLUNA, en donde también afirmaron que no había irregularidades ni ilegalidades, pero terminaron un ministro y un jerarca del BROU procesados y los uruguayos perdiendo cientos de millones de dólares (cosa que aún no terminó y puede haber más pérdidas). Un comportamiento por demás infantil que solo le traerá más problemas que los que creen evitar.

EL OPORTUNISMO POLÍTICO

Cuando salió a la luz pública la mentira de Sendic acerca del ya famoso célebre título adornado con medallas de oro, fuimos muchos los qu...