jueves, 26 de marzo de 2015

LA OEA DE ALMAGRO (publicado hoy en Semanario VOCES)

Tan solo once años atrás, Estados Unidos era dueño y señor de la OEA. En 2004 hizo elegir al ex presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, pero al año siguiente tuvo que renunciar acusado en su país de corrupción. Y tras lo que enseguida ocurrió, Washington ya no pudo ignorar que en la región nada volvería a ser como antes.
En 2005, en la nueva elección, hubo tres candidatos: el ex presidente Francisco Flores, de El Salvador, a todas luces el preferido del Departamento de Estado; el canciller Ernesto Derbez, del conservador gobierno mexicano, y José Miguel Insulza, canciller de un gobierno socialista (a la chilena). Aunque Washington invirtió todos sus recursos diplomáticos, finalmente el Departamento de Estado tuvo que aceptar a Insulza.
Estados Unidos había perdido la facultad de gobernar la OEA a su gusto. Sin que todavía existiesen la Unasur ni la Celac, aquel fue un punto de viraje, aunque algunos de sus protagonistas no lo percibieran.
En el período de Insulza hubo fuertes atentados a la democracia y momentos de tirantez entre países de la región: golpes reaccionarios en Honduras y Paraguay e intentonas golpistas en Venezuela y Ecuador, así como tensiones militares entre Colombia y estos dos países; además, las ambiguas conductas norteamericanas acerca de cada uno de esos hechos. La respuesta de la OEA a tales acontecimientos resultó inoperante.
Ello obliga a preguntar cuál ha de ser el papel de la OEA en una región que ya no volverá a ser la misma. Sobre todo después de que la Unasur y la Celac ya han asumido sus propios papeles y de que ‑gracias a la segunda‑ la exclusión de Cuba ya es historia. Esta es la parte medular de la situación de la cual deberá hacerse cargo Luis Almagro.
Hay quienes a la OEA la dan por muerta, y consideran que lo mejor que se puede hacer con ella es darle cristiana sepultura. Otros, creen que es posible reformarla y mejorarla, aunque no está claro como y para qué.
¿Qué tiene y puede aportar la OEA que le falte a esas otras dos organizaciones? Solo la presencia de Estados Unidos y Canadá y, en esa medida, cumplir el papel de foro de diálogo y acuerdos entre los gobiernos del Norte y los del Sur del Continente.
Visto así, todas las demás dependencias, atribuciones y costos de la OEA están de más. Es decir, para que ella pueda darse una función propia reconocida y aceptada es preciso reducirla, reorganizarla y tal vez trasladarla a una ubicación geográfica más neutral.
Lograrlo será el papel de Almagro, si asume el cargo para desempeñarlo significativamente, como líder y organizador de esa transformación. Pero si lo acepta para repetir el modelo de sus antecesores será un fiasco nada útil para ese organismo continental
Los EEUU necesitan una OEA dócil y a su servicio. Su visión de las reformas que el organismo necesita, están establecidas por ley: “el fortalecimiento de la paz y la seguridad, la promoción y consolidación de la democracia representativa, la resolución de disputas regionales, la asistencia y observación electoral, el fomento del crecimiento económico, la cooperación para el desarrollo y la facilitación del comercio”. Además, “la reflexión sobre la migración, el combate al tráfico ilegal de drogas y el crimen trasnacional, y el apoyo al Sistema Interamericano de Derechos Humanos” (habría que saber si incluye el respeto de los derechos humanos en Guantánamo, por ejemplo).
La propuesta de Almagro y su visión estratégica son diferentes a las que establece la ley estadounidense, aunque busca conciliar con sus propuestas administrativas y financieras. En todo caso, para América Latina y el Caribe es inaceptable que las competencias y funciones de la OEA -e incluso sus reglas presupuestarias‑ las decida una ley del Congreso norteamericano. Como tampoco es admisible que cualquier reforma de ese organismo se conciba sin tener en cuenta que buena parte de dichas funciones y competencias ahora son mejor ejercidas por otras organizaciones regionales que incluso gozan de mayor legitimidad, como la Celac y la Unasur.
¿Podrá Almagro cumplir un papel a la altura de las circunstancias? No dudamos de su capacidad personal, aunque sus antecedentes no anticipan un giro a la izquierda del organismo ni por asomo. No olvidemos que fue durante la gestión de Almagro como canciller que Uruguay pidió el ingreso a la Alianza del Pacífico, instrumento de los EEUU para destruir los demás organismos de integración latinoamericanos. Ni que fue durante la gestión de Almagro que Uruguay gestionó su ingreso al TISA, que tiene como objetivo “una liberalización del comercio internacional de servicios que limite al máximo la posibilidad de que existan fronteras económicas, regulaciones proteccionistas y empresas estatales  que obstaculicen el funcionamiento del “libre” mercado que requieren las empresas transnacionales”.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Según carta intención con el FMI, el resultado fiscal deberá ¡reflejar, de aquí¬ a muchos años, un súper habit de entre 3% y 4% del PBI,PARA DEDICARLO AL PAGO DE LA MITAD DE LOS INTERESES DE LA DEUDA EXTERNA
.

Anónimo dijo...

NO habremos canjeado más hambre por más plazo para el pago de la deuda externa?
Esta pregunta es pertinente a pesar que el gobierno ha presentado la operación como un éxito y se escucha alguna voz en la izquierda plegándose rápidamente a ese triunfalismo.
Nos estamos refiriendo en este caso, al canje de la deuda pública en moneda extranjera constituida en bonos del tesoro.
Comencemos por afirmar que la necesidad de renegociar esa deuda fue planteada por el EP-FA allá ¡por ¡diciembre del 2004 Los preparativos de la negociación se iniciaron con una primera fase exploratoria se dio en diciembre de 2004

Anónimo dijo...

Luego una segunda instancia relevante tuvo lugar en enero de 2005 cuando el futuro gabinete se reunió con la misión del FMI La respuesta del gobierno fue terminante, la deuda era sustentable,
Uruguay seguirá pagando para preservar la confianza que posibilitaba el crédito del exterior
.En esa oportunidad lamentamos que alguien importante en la izquierda compartiera abiertamente la postura del gobierno,
El gobierno se avino a renegociar y acomodar el cuerpo transformando su inconsistente argumento de sustentabilidad en otro no menos cuestionable, al afirmar que el país era solvente pero con un problema transitorio de iliquidez, lo que fue inmediatamente apoyado por nuestro AMIGO DE LA IZQUIERDA
Encara ¬ la renegociación, pero eligia³ una forma que no fue la mejor, porque descomprimía la presión sobre la otra parte, presentándose a la mesa de negociación como rico en dificultades, que solo solicitaba una espera para el pago.
Además de eso, atenta contra la imperiosa reactivación económica, que se exija un esfuerzo adicional a la gente que SUFRE HASTA HAMBRE EN ESTE PAIS para poder pagar la altísima carga de intereses que sigue corriendo e inclusive se incrementa, al meramente estirar los plazos de la deuda.
A su momento, este gobierno deberá ¡rendir cuenta del grado de responsabilidad con que utilice este instrumento que se pone en sus manos.
Sobre todo cuando este margen se obtiene con altos costos a saber:
Resulta que ahora, no se cambia una deuda por otra sino que la deuda con bonos se tira hacia adelante y la deuda con los organismos internacionales se acrecienta en buena medida.
a) Se posterga la incertidumbre respecto a que el país cuente con el nivel de liquidez internacional necesaria, ya que nuevamente habrá ¡que afrontar pesados pagos, con los organismos internacionales
c) No soluciona la desconfianza, solo la atenta dispersándola en el mayor plazo y no va a generar una nueva corriente de crédito por parte de estos inversores.
La nota que adelantan para los nuevos títulos seguirá ¡siendo baja (nivel inferior de la categoría B) aunque esto representa una suba respecto a los valores anteriores lo que implicara¡ una ventaja para los tenedores.
d) Deja intacta y hasta un poco agravada la restricción fiscal, con lo que, unido a los términos del acuerdo con el FMI, cristaliza la teoría del ajuste fiscal permanente, atando de manos también al próximo gobierno.
En particular, el último de los costos señalados, creemos que compromete el desenvolvimiento del mercado interno, efecto este determinante al momento de pensar en una verdadera reactivación.
Según carta intención del 2005 con el FMI, el resultado fiscal deberá ¡reflejar, de aquí¬ a muchos años, un súper habit de entre 3% y 4% del PBI,PARA DEDICARLO AL PAGO DE LA MITAD DE LOS INTERESES DE LA DEUDA EXTERNA
Según el mismo acuerdo, esto se lograr¬a aumentando los impuestos y las tarifas de los servicios públicos y haciendo evolucionar muy por debajo de la inflación a los salarios públicos y por lo tanto a las pasividades.
Al mismo tiempo se constriñe la inversión pública.
Especial atención merece la referencia que, respecto al manejo alcista de las tarifas de los servicios públicos, se formula en la Carta de Intensión suscrita con el FMI.
Al parecer el gobierno ha encontrado la forma de matar, no dos sino tres pájaros de un tiro.
En efecto, por un lado espera proveerse de más recursos para financiar el déficit.
Por el otro, inflaciona artificialmente la economía, requerimiento este que necesita para poder licuar el gasto público, y bajar las remuneraciones.
Finalmente, crea un manto que ambienta la privatización.
En resumidas cuentas, nadie puede estar en contra de haber, al menos, ganado tiempo para el pago de una parte importante de los compromisos de la deuda externa.Será responsabilidad del gobierno su máximo aprovechamiento en las circunstancias de severa crisis

Anónimo dijo...

Los EEUU necesitan una OEA dócil y a su servicio. Su visión de las reformas que el organismo necesita, están establecidas por ley: “el fortalecimiento de la paz y la seguridad, la promoción y consolidación de la democracia representativa, la resolución de disputas regionales, la asistencia y observación electoral, el fomento del crecimiento económico, la cooperación para el desarrollo y la facilitación del comercio”. Además, “la reflexión sobre la migración, el combate al tráfico ilegal de drogas y el crimen trasnacional, y el apoyo al Sistema Interamericano de Derechos Humanos” (habría que saber si incluye el respeto de los derechos humanos en Guantánamo, por ejemplo).

Anónimo dijo...

Ahora diputado ANDRADE - fue uno de los principales promotores y defensores de la candidatura del más que conservador Tabaré Vázquez en el Congreso de su partido (el PCU). Porque Andrade no desconocía que Vázquez es un autoritario que tiene su propio proyecto político y que es capaz de manipular y tejer las peores traiciones a espaldas de su partido y de su pueblo. Y no desconocía que Vázquez conformaría un gobierno conservador con un gabinete conservador a su imagen y semejanza.
Por lo tanto, decir que es “un error del compañero” al referirse a las asqueantes declaraciones de Nin Novoa, es ocultar deliberadamente la verdad de los hechos: la política internacional del gobierno –de su gobierno, del gobierno que él ayudó a instalar- es una política servil a los intereses del imperialismo yanqui. Esa es la cruda realidad, que ni él ni tantos otros dirigentes de lo que alguna vez fue un partido de izquierda podrán ocultar, porque la ola ya los está tapando

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