jueves, 24 de septiembre de 2009

FRUTO MADURO DEL ARBOL DEL PUEBLO



Los hechos
Minutos después de las 00.00 horas del lunes 17 de abril de 1972, ocho obreros militantes de la Seccional 20 del PCU, en Paso Molino, eran ejecutados en un operativo represivo. Las Fuerzas Conjuntas nunca pudieron probar que los militantes ofrecieron resistencia armada. Uno de los testigos claves, fue el ex granadero Julio Stella, quien responsabilizó a las Fuerzas Conjuntas por los crímenes.
PATRIMONIO HISTÓRICO DEL PUEBLO
En abril de este año, el Partido Comunista conmemoró el 37 aniversario del asesinato de los 8 camaradas de la Seccional 20, y allí hizo uso de la palabra el Presidente del Frente Amplio, el compañero Jorge Brovetto. En su discurso, Brovetto decía: “Concurro a este acto también como ciudadano, como vecino, como integrante de este pueblo uruguayo que vivió muy de cerca en su corazón aquel terrible episodio “de los mártires de la 20 del Partido Comunista” y hoy quiere conmemorar con Uds. los 37 años de aquella inmolación en que un puñado de mártires entregaron lo más valioso que alguien tiene para dar, la vida, SU PROPIA VIDA., por la causa de la libertad y la justicia de un pueblo, de nuestro pueblo uruguayo”.
Y es allí, en las palabras del presidente del FA, en donde se encuentra la explicación del por qué la Seccional 20 del Partido Comunista pasó a integrar el Patrimonio histórico del país, y se incluye este año (se podrá visitar este fin de semana) en los recorridos del Día del Patrimonio. Brovetto dice que concurre al acto como dirigente político del FA, pero también como ciudadano, como vecino que quiere conmemorar la inmolación de aquellos mártires por la causa de la libertad y la justicia de un pueblo.
Y es que la importancia del patrimonio cultural radica en la gente. Es la gente, el pueblo, involucrado con un pasado histórico que a su vez se relaciona con el presente común, con sus problemas, y con las respuestas elaboradas en conjunto. La sociedad existe y recrea su futuro a partir de su patrimonio, y por eso la importancia de conservar y al mismo tiempo seguir investigando ese patrimonio cultural histórico. Porque no solo es un testimonio importante de nuestra historia, y de por qué somos como somos, sino que es a partir de esos momentos que nuevas generaciones se unen con la historia de ese pueblo y afrontan juntos el mismo presente y el mismo futuro como pueblo. Dicho de otra forma, si nosotros perdemos nuestra memoria colectiva, no sólo perdemos nuestra Identidad, sino también nuestro futuro como Nación.
UNA TRAGEDIA EN MARCHA
Al menos desde 1968 - con el pachecato y el acceso al poder de los sectores más oligárquicos de la rosca- la violencia había ido en aumento en nuestro país. Pero en los días en que suceden los hechos de la 20 había comenzado una espiral de violencia y de sangre como no se había dado hasta entonces.
Nos cuenta Virginia Martínez en “Los Fusilados de Abril”: “Las 72 horas que van del viernes 14 al lunes 17 están llenas de muerte. Los hechos que ocurren en la calle y las medidas que aprueba el Parlamento marcarán de manera irreversible los acontecimientos políticos inmediatos. La fecha puede considerarse como el momento en que se acelera la marcha hacia el derrumbe que culminará el 27 de junio de 1973 con el golpe de Estado.” “Y el 17, la tragedia... Fuerzas militares y policiales cercaron, sin motivo aparente, la seccional comunista del Paso Molino. El asedio de muchas horas tuvo un epílogo sangriento. Ocho de los ocupantes del local fueron acribillados sin piedad." Claro que había un motivo, y más que un motivo un plan llevado a cabo en forma fría y calculada, como señala Wladimir Turiansky: "El episodio, por su brutalidad, conmovió al pueblo, y mostró al desnudo el plan de los sectores más regresivos de la sociedad civiles y militares, de aprovechar el clima de inseguridad promovido a raíz de los hechos del 14 de abril, para montar una escalada represiva que condujera, en última instancia, a la liquidación del resto de libertades democráticas que aún nos iban quedando.(1)
El caso de la seccional 20 recorrió sin éxito los estrados judiciales (continúa impune 37 años después). El expediente fue archivado en dos oportunidades por la Justicia; y en ambas ocasiones el fiscal actuante fue Enrique Möller, quien hoy ejerce la abogacía de forma particular como asesor del diputado Sergio Botana (del Partido Nacional) y en el estudio jurídico del ex vicepresidente de la República, Gonzalo Aguirre. El ex fiscal Möller adujo en una primera instancia que los militares que participaron de aquel operativo actuaron bajo obediencia al mando superior y que el autor "intelectual" del atentado, el ex ministro de Defensa Nacional, general Enrique Magnani, había fallecido, por lo cual no correspondía hacer una investigación. Si bien el juez Penal de 10º Turno, Rolando Vomero, archivó el caso, hizo constar su discrepancia, ya que, durante la instrucción, se comprobó "la verdad histórica y material" de los homicidios cometidos por efectivos de las Fuerzas Conjuntas "sin provocación o ataque previo alguno" y sin que se pudiera alegar "defensa propia", como decía el comunicado de la época. Los familiares de las víctimas presentaron un escrito solicitando la reapertura del caso, el que incluía una denuncia concreta contra el ex dictador Juan María Bordaberry (hoy preso por múltiples asesinatos) por su "presunta responsabilidad en concepto de coautor" de los homicidios. La ampliación de la denuncia contó con el respaldo de la Comisión de Familiares de Asesinados Políticos, de la Comisión de Derechos Humanos del PIT-CNT, y de más de 150 firmas de senadores, diputados, sindicalistas y personalidades de la cultura. La Fiscalía aceptó la solicitud y el juez Penal de 10º Turno, Rolando Vomero, reinició la indagatoria que había quedado trunca. Pero por segunda vez, sobre mediados de 2004, el fiscal Möller reiteró la solicitud de archivo "por falta de mérito" para enjuiciar a Bordaberry.
DIA DEL PATRIMONIO
El Patrimonio Cultural se protege de muy variadas maneras. Una de ellas es difundiendo su existencia a toda la comunidad. El conocimiento y la comprensión del Patrimonio Cultural por parte del pueblo, el entendimiento por parte del pueblo que esas cuestiones son parte de su propia historia, es el modo más seguro de forjar la Identidad El patrimonio cultural representa lo que heredamos de nuestros predecesores y es nuestra obligación conservarlo a su vez para las generaciones futuras. Las formas visibles y concretas de la cultura, monumentos, edificios históricos, libros y obras de arte son tan valiosas que los pueblos tienen la responsabilidad de asegurar su protección. Por eso nos congratulamos de la decisión de incluir a la histórica Seccional 20 del Partido Comunista dentro del Patrimonio de los uruguayos y, en consecuencia, su visita programada (con charlas por parte de historiadores y otros atractivos) en los recorridos de este fin de semana en el marco del Día del Patrimonio. La 20 es la memoria viva del vaciamiento de las instituciones democráticas por parte de una oligarquía aliada al imperialismo que no dudaba en asesinar a su propio pueblo con el fin de obtener sus objetivos de clase, y sin entender esa parte de la historia difícilmente pueda comprenderse el presente y proyectarse hacia el futuro.




(1) El Uruguay desde la izquierda de Wladimir Turiansky

viernes, 18 de septiembre de 2009

IGUAL QUE EN LA VIDRIERA IRRESPETUOSA


En el marco de una gira de campaña, Lacalle sacó su lista de asuntos pendientes -a la que comparó con la lista de compras del supermercado- y se comprometió a mejorar la seguridad, el empleo, la educación, la salud y las condiciones para los jubilados. El candidato dijo que dentro de los ítems que se encuentran en el listado de su “supermercado electoral”, está la seguridad. “un Ministerio del Interior con un ministro que no tenga miedo a ejercer la autoridad”, la supresión del servicio 222, y con respecto a los delincuentes menores de edad, bajar la edad de imputabilidad. Su supermercado ofrece también reinsertar en el trabajo a los mayores de 45 o 50 años enseñándoles operador pc. Ah, y también duchas para bañar a los pobres. Ah…y cortarles el pelo. La motosierra no se encuentra en las góndolas. Es de uso exclusivo del supermercado.
SUPERMERCADOS QKI
Más allá de que el supermercado en cuestión se parece más a aquella “vidriera irrespetuosa” discepoliana, de lo que podemos estar seguros es que el negocio en cuestión arranca con un capital nada despreciable, ya que su dueño tiene un patrimonio que duplica el de los otros tres candidatos juntos. Según la valuación que ellos mismos hicieron de sus bienes, Lacalle cuenta con 2.693.000 dólares (si…ese…el que dijo que no puede donar su jubilación porque es de lo que vive…ese mismo), Pedro Bordaberry con 798.000, José Mujica con 175.000 y Pablo Mieres con 115.000 dólares. La diferencia entre Lacalle y Mujica es de 2.500.000 dólares de patrimonio neto.
También podemos sospechar que a ese supermercado se ingresa a trabajar con tarjeta de recomendación, ya que entre 1995 y 2005 directores blancos y colorados de ANTEL hicieron entrar a más de 200 personas como adscritos, según documentos oficiales. A vía de ejemplo, Gallinal contrató 22 cuando el máximo autorizado era 6. Algunos empleados de “Supermercados QKI” salieron rápidamente al cruce de estos datos, diciendo que esa "lista fue investigada en su tiempo y se comprobó que no hubo delito". Y claro, todo el mundo sabe que hacer ingresar gente a dedo a la administración pública no es un delito. Es simplemente una práctica deplorable y que el Frente Amplio cambió radicalmente: en esta administración se ingresa por concurso y/o sorteo, y no es necesario ser amigo de un legislador. Un supermercado que encarga mercadería que ya no existe (como las jubilaciones de privilegio, que ya fueron derogadas y el tipo ni se enteró) y que presenta como novedosas otras que existen hace rato porque este gobierno las instaló (dicho sea de paso, que alguien le avise que el Fondo de Reconversión Laboral ya está en funcionamiento). Y ojo al gol, cualquiera de nosotros entra en un supermercado a comprar cuatro cosas... y sale con dieciséis. ¿Qué ha pasado? Pues que hemos caído, indudablemente, en las trampas de la publicidad. Entonces hay que saber que en las góndolas de “Supermercados QKI” también hay artículos que la gente puede meter en el carrito sin darse cuenta. En esas góndolas hay también represión de la más cruda (con muerte si se considera necesario), hay privatización de empresas públicas, hay ajuste fiscal, cierre de industrias, fin de los consejos de salarios, etc.
A este supermercado habría que denunciarlo, además, por propaganda engañosa, ya que uno de los socios acusa a los comunistas de falta de previsibilidad democrática, cuando este pueblo sabe perfectamente que los comunistas han dado su sangre por la democracia (y no solo en estas tierras, sino también solidariamente en España, en Nicaragua y tantos otros países sometidos a sangrientas dictaduras) mientras algunos guapos desensillaban hasta que aclarara. Es el mismo socio que ahora defiende a su jefe, pero que en las internas –cuando competía con él- decía: “El doctor Lacalle ha venido haciendo enormes esfuerzos por maquillarse con una postura de centro; pero si centro es tener el influjo económico de las posturas de De Posadas, de Caumont o de Végh Villegas, quizá yo esté equivocado, si me demuestran lo contrario”. No señor…no se equivoca, pero también usted…no le está aportando mucho que digamos.
FUERA DEL CAMBALACHE
Mientras tanto, el Frente Amplio presenta su Plataforma Electoral denominada Más para Uruguay, que busca trasmitir por qué queremos seguir en el gobierno: para profundizar lo que se ha hecho. Como se dice allí, “Concientes que la realidad no se cambia en un solo período de gobierno, que es un proceso largo y complejo, reivindicamos el valor de lo hecho y apostamos a continuar hacia delante, manteniendo lo que hay que mantener, corrigiendo y ajustando lo que haya que corregir. Entre otras cosas, porque lo que puede hacerse hoy es bastante diferente de lo que podía hacerse en 2005. Y lo es, en buena medida, porque este gobierno del Frente Amplio cambió el país, poniéndolo en condiciones poco imaginables hace apenas cinco años”. Plataforma Electoral que es una síntesis de las propuestas de Plan de Gobierno­ estructurada en cinco ejes: Más desarrollo, Más igualdad, Más integración, Más transparencia y Más seguridad.
Y es allí (y no en el supermercado) en donde el ciudadano uruguayo podrá encontrar propuestas (no mercancías) serias y responsables. Allí el Frente Amplio se plantea más desarrollo, logrando un crecimiento acumulado de 30%, bajando dos puntos el IVA, creando 200 mil nuevos puestos de trabajo ­40 mil de ellos para jóvenes­, seleccionando proyectos de inversión para zonas vulnerables y apoyando a las cooperativas productivas y empresas de economía social recuperadas. Comprometiéndose a dar más seguridad, duplicando el presupuesto asignado a la seguridad pública. Profundizando el despliegue policial creando más comisarías y apoyando fuertemente a la Policía de Proximidad o Comunitaria, enfocada en rapiñas, hurtos, arrebatos y copamientos. Manteniendo y profundizando los avances logrados en la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero y poniendo especial énfasis en el combate a la pasta base. Y también más igualdad, reduciendo en 350 mil uruguayos más la pobreza, erradicando la indigencia y consolidando la protección social para todos los uruguayos, extendiendo el Plan Ceibal a secundaria y UTU, con el mantenimiento de la tarjeta alimentaria, la inclusión de 200 mil niños más en Asignaciones Familiares, pensiones a la vejez para todos los mayores de 65 años, y apoyando especialmente a los jóvenes con 10 mil pasantías para su primera experiencia laboral, 25 mil becas de estudio y por lo menos mil emprendimientos productivos juveniles; profundización de la negociación tripartita a todos los ámbitos del trabajo y la producción. Pero además, con más integración, reafirmando el Mercosur e introduciendo varias propuestas de modificación de su situación actual y también de la Unasur. Y con más transparencia, continuando con la política de ingreso a la función pública por concurso o sorteo, la generalización del expediente electrónico, creación de monitoreo ambiental ciudadano y especialmente respaldando la anulación de la Ley de Impunidad y el voto epistolar.
Como bien dice el documento, Más para Uruguay no es un slogan ni un lema, sino un enfoque que implica pararse en lo actual para proyectarse al futuro. Es una mirada hacia adelante, condensa la propuesta electoral. Para la izquierda, una propuesta es un compromiso, algo que ha sido demostrado en este período de gobierno.

viernes, 11 de septiembre de 2009

VOTAR AL FRENTE Y LA 1001



El 25 de octubre -¡¡faltan apenas 44 días!!- se juegan cosas sumamente importantes para nuestro país, ya lo hemos dicho. Estarán crudamente en juego dos proyectos de país, y si los uruguayos nos equivocamos no habrá forma de enmendarlo hasta dentro de otros cinco años. Por eso, es necesario salir de inmediato a buscar todos los votos. Los que acompañaron al Frente Amplio en el 2004 y hoy puedan estar dudando, porque aún no han comprendido lo que está en juego, pero también a quienes no lo hicieron esa vez y hoy ven con simpatía lo que hizo nuestro gobierno, y solo necesitan que se les vaya a hablar. Y los ciudadanos uruguayos tendrán que saber que si quieren un gobierno mejor, y no retroceder al neoliberalismo de los 90, deberán votar necesariamente al Frente Amplio. Y esto porque para triunfar en primera vuelta se le exige al candidato superar el 50% de los votos emitidos. Y cuando se habla de votos emitidos, se hace referencia a todos los votos hacia los partidos (votos válidos) y a los votos en blanco y anulados. Esta exigencia no se encuentra en ninguna parte del mundo donde se utiliza el balotaje, y obviamente fue puesta para evitar que la izquierda llegara al gobierno. Pero es lo que nos rige y a eso tenemos que ajustarnos. Es decir, el 25 de octubre habrá un solo voto de izquierda, el voto por el Frente Amplio. Lo demás, estará jugando a favor del neoliberalismo, no importa si ese ciudadano vota por el Partido Nacional, por el Colorado, el Independiente o la Asamblea Popular. De manera que hay muchas y consistentes razones para votar por el Frente Amplio y, dentro de él, a la 1001:
ALGUNAS RAZONES
* Porque como dijimos, es mucho lo que está en juego. Por primera vez la izquierda pudo gobernar el Uruguay, y demostró que lo puede hacer con honestidad, con responsabilidad y eficiencia. De un país destruido hicimos: un país más rico, que exporta más, que invierte el doble, que debe la mitad, donde la gente gana más, recibe más del Estado en relación con los aportes que hace, con menos pobres y menos indigentes, con más empleo, con mejor salud y educación, con mejores jubilaciones. Y todo eso estará en juego el 25 de octubre de una manera brutal: es el Frente Amplio o volver atrás.
* Porque todos sabemos lo que significa volver atrás, porque está muy fresco en la memoria lo que teníamos con gobiernos como el que nos proponen los partidos tradicionales: ajuste fiscal (con impuesto a los sueldos y a las jubilaciones), corrupción (Benito Stern, Stepham Benhamou, Enrique Braga, Daniel Cambón, Iván Coronel, Julio Grenno, Carlos Mazzulo - su hijo Alessandro- José Luis Ovalle, Carlos Rhom y Jose Rhom, Jorge Sacchi, y tantos más), “polibandas”, asesinato de Berríos, cierre de industrias (FUNSA, ONDA, EL ESPINILLAR, etc…), desocupación, intento de privatización de empresas públicas, razzias, brutales represiones como la del Filtro, vaciamiento, estafa y regalo de Bancos a delincuentes internacionales, supresión de los Consejos de Salarios y mucho más.
* Porque la 1001 es sinónimo de unidad política de la izquierda en nuestro país, y un símbolo de la historia del Frente Amplio. Unidad que -como dijo alguna vez Julio Castro- “…se ha hecho en la calle, en la lucha contra el sistema imperialista. Ha sido cimentada con dolor y con sangre, y ello le imprime cierto carácter de compromiso sagrado”. Somos la historia viva de una unidad que arranca de aquellos primeros intentos de los años 50, y que luego dieron luz a la creación en 1971 del Frente Amplio -expresión de fuerzas antiimperialistas y anti oligárquicas- abriendo la perspectiva cierta de transformaciones profundas en nuestro país.
* Porque seguimos estando contra la oligarquía y el imperio, y somos consecuentes defensores del programa del FA, que es el programa del pueblo uruguayo. Un programa construido siempre desde el pie, con la participación militante y comprometida de miles y miles de compañeros frenteamplistas desde los Comités de Base, que recoge los problemas y sufrimientos de nuestra gente.
* Por lo que hemos hecho desde el MIDES por la dignidad de los más necesitados, cambiando la vida de miles de uruguayos, dándoles trabajo, educación y permitiéndoles ver, con el apoyo solidario del pueblo cubano. Hoy hay 383.000 personas de carne y hueso que pueden mirar hacia el futuro con esperanza, porque han salido de la pobreza extrema. Sabemos que falta mucho y no lo ocultamos, pero también sabemos que el camino iniciado por el Frente Amplio es el único que garantiza desarrollo con justicia social.
* Porque apoyamos cuando había que apoyar y también supimos ser críticos cuando había que serlo. Nos opusimos al Tratado de Protección de Inversiones, a las maniobras Unitas, al envío de tropas a Haití, y dimos una dura y larga batalla contra el TLC con Estados Unidos, y hoy todos reconocen que hubiera sido un error firmarlo.
* Porque nuestra lucha contra la impunidad se remonta al momento mismo en que se vota la oprobiosa ley en el Parlamento. Porque peleamos en su momento por el voto verde y ahora salimos a juntar las firmas contra la impunidad desde un principio. Y hoy contamos en nuestra lista con uno de los símbolos del trabajo incesante por los derechos humanos, como lo es el compañero López Goldaracena y su grupo de militantes Independientes por Derechos Humanos.
* Porque VAMOS A MÁS, y queremos hacer lo que no pudimos en este período de gobierno, profundizar en las cosas que iniciamos y avanzar en los nuevos elementos que incorporamos en el programa. Sostenemos la necesidad de avanzar en la redistribución de la riqueza, continuar la recuperación de los salarios y las jubilaciones, avanzar en la política de derechos humanos y profundizar en el Uruguay Productivo. Esto implica un papel preponderante del Estado como agente del desarrollo, un impulso al mercado interno en contraposición a la apuesta a la inversión extranjera directa y un énfasis en el fortalecimiento de la integración regional, a la vez que anular la ley de impunidad. Si bien nuestro gobierno ha avanzado mucho con el nuevo sistema tributario en la redistribución, es necesario que el mismo se perfeccione para que el gran capital pague más, a la vez que deben subir los salarios de los trabajadores y las pasividades.
* Porque tenemos propuestas concretas para ir a más, como lo son un nuevo frigorífico nacional que genere trabajo genuino y promueva el de pequeños y medianos productores y cooperativas de producción y consumo; la construcción de 80 mil soluciones habitacionales y la refacción de otras 70 mil viviendas como elemento dinamizador de la economía y especialmente del mercado interno; en donde el Estado deberá oficiar de garantía para los jóvenes con dificultades de acceso a la vivienda; la duplicación del salario mínimo nacional; una Reforma Agraria Integral.
* Porque tenemos un equipo de compañeros invalorables dispuestos a darlo todo en defensa del programa frenteamplista, con experiencia concreta en la gestión de gobierno y en el Parlamento, pero también en el trabajo cotidiano con los trabajadores en las luchas populares, como lo son nuestros dirigentes sindicales, o en la lucha constante y sin pausas por los derechos humanos.
* Porque en definitiva tenemos raíces profundas en el ideario artiguista, porque para nosotros también los más infelices tienen que ser los más privilegiados, y porque sabemos que la causa de los pueblos no admite la menor demora.

jueves, 3 de septiembre de 2009

ACERCA DE LAS ALIANZAS

























La clave del proyecto estratégico de Arismendi y de nuestro Partido ha sido la construcción trabajosa, paciente -y nunca exenta de complejidades-, de la unidad de las fuerzas populares, tanto en el plano sindical como en el político, sin permitirnos claudicaciones. No sería legítimo atribuirnos en exclusividad el complejo proceso de la unidad, pero no se puede negar la gravitación del proyecto surgido en nuestro XVI Congreso. Nuestro Partido fue capaz de trasladar a grandes masas los elementos centrales de una concepción expresada en la Declaración Programática de 1958, de incorporarlos como ideología, y de lograr que los mismos trascendieran al propio Partido, alcanzando a sectores que –en principio- uno podía considerar muy alejados filosófica y políticamente de los comunistas. Hasta el año 62, los comunistas votaban la lista 63. Ese año, los comunistas no solo votan un nuevo número, la lista 1001, sino que además votan en los primeros puestos a no comunistas. Aparecen allí figuras como Pedro Bonavitta, importante dirigente del Partido Nacional que escribía editoriales de El País, y que se convenció por aquel entonces que dentro de los partidos tradicionales era imposible cambiar el país y da ese paso importante, que permite comenzar esa unificación con nuestro Partido y con todos aquellos que entendían que lo prioritario era la unidad. Se integraban a esa unidad de la izquierda el Movimiento de la agrupación Avanzar Batllista, con el compañero Carlos Erichirigoity, un comité universitario, del trabajo de la cultura, Aguirre González, compañero proveniente del Partido Colorado y más adelante la integración de quien jugó un papel importante para la creación del Frente Amplio el Gral. Retirado Arturo Valiñas Y cinco años después, en 1971, nacía algo por lo cual los comunistas habíamos trabajado duro, y que formaba parte de nuestra propia concepción de la revolución agraria y antiimperialista, en base a la acumulación de fuerzas: la creación de nuestro Frente Amplio. Y ya no se trataba entonces para los comunistas de no votar más la lista 63 histórica, se trataba ahora de votar una nueva lista, con compañeros no comunistas, y acumular en un lema que se llamaba “Partido Demócrata Cristiano” con gente venida de los partidos tradicionales y junto a otros partidos de izquierda y grupos de independientes. Y más adelante, aún votando la que había pasado a ser nuestra querida 1001, lo hemos hecho llevando en los primeros puestos a compañeros que no eran comunistas. Solo a modo de recuerdo, digamos que cuando el compañero Danilo Astori encabezó todas las listas del senado, lo fue a propuesta de los comunistas, y su banca en el senado la pagó nuestro partido. Pero no podemos olvidar los nombres de Rodríguez Camusso, de José Germán Araújo y de tantos otros que han encabezado nuestra lista, como el propio Doreen Ibarra actualmente. Y como el compañero López Goldaracena que nos acompañará ahora como suplente de Eduardo Lorier en el senado, y en el segundo lugar de la lista. De manera que lo que importa destacar es que los acuerdos electorales puntuales que nuestro Partido ha desarrollado en cada una de las elecciones, son acuerdos que se hacen en función de una estrategia mucho más general y que tiene que ver con la unidad de la izquierda para avanzar juntos hacia una democracia avanzada rumbo al socialismo.
LAS ALIANZAS POLÍTICAS
Lenin decía, respecto de las alianzas: “No se puede triunfar sobre un adversario más poderoso sino mediante una extrema tensión de fuerzas y con la condición expresa de utilizar de la manera más minuciosa, más atenta, más circunspecta, más inteligente posible, la menor fisura entre los enemigos, las menores oposiciones de intereses entre las burguesías de los distintos países, entre los diferentes grupos o categorías de la burguesía dentro de cada país, tanto como la menor posibilidad de asegurarse un aliado numéricamente fuerte, aunque éste sea un aliado temporal, vacilante, condicional, poco sólido y seguro... Quien no ha comprendido esta verdad no ha comprendido nada del marxismo, ni, en general, del socialismo científico contemporáneo. Quien no ha probado prácticamente, durante un periodo bastante largo y en situaciones políticas muy variadas, que sabe aplicar esta verdad en los hechos, no ha aprendido todavía a ayudar a la clase revolucionaria en su lucha por liberar de la explotación a toda la humanidad laboriosa.” (1)
Una alianza es la unión temporal que se establece entre distintos grupos o clases sociales para llevar a cabo una lucha por intereses comunes. Como se trata de la unión de grupos diferentes, al mismo tiempo que existe una unidad para luchar por los intereses comunes de ese momento, existen contradicciones entre ellos. En algún momento esas contradicciones pueden superarse hasta llegar a una fusión, o agudizarse y llegar a la separación o ruptura de la alianza. Si se trata de una alianza entre grupos que luchan por los mismos intereses de clase, las contradicciones no son, por lo tanto, de tipo antagónico, pero existen, y es por ello que constituyen nucleamientos diferentes. Podemos decir entonces que una alianza es una unidad contradictoria entre grupos o clases sociales diferentes.
En su lucha por terminar con la explotación -largo proceso que avanza en forma ininterrumpida al socialismo a través de diversos combates- la clase obrera busca unir la mayor cantidad de fuerzas para ir destruyendo los enemigos principales de cada momento e ir creando así las condiciones que permitan el avance del proceso. Estos objetivos tácticos, que permiten avanzar en democracia hacia una democracia avanzada rumbo al socialismo (que es el objetivo estratégico final), son el resultado de un análisis profundo de la realidad y de la correlación de fuerzas del momento, tanto nacional como internacional, y definen el tipo de alianzas que se establecen con otras fuerzas políticas para llevarlos a cabo. Por lo tanto, toda alianza táctica debe tener presente el objetivo estratégico: debe acercar a él y no alejar de él.
Una correcta política de alianzas debe partir siempre de la correlación de fuerza real, pero con la perspectiva de lograr la mejor correlación de fuerza posible, favorable al proceso revolucionario. Para ello es necesario realizar constantemente un análisis concreto de la situación concreta, es decir, un estudio de las perspectivas revolucionarias de la clase obrera en ese momento, del comportamiento político de las otras fuerzas y sus perspectivas. Ahora bien, ¿cuál es el límite? Lenin planteó que “…no deben hacerse concesiones de principios ni concesiones teóricas. Tampoco pueden hacerse concesiones en los puntos fundamentales del programa, ya que el cumplimiento de estos puntos es lo único que asegura que el proceso avance hacia la meta que se ha propuesto. El deber es (…) permanecer fiel a sus principios, a su clase, a su misión revolucionaria, a su tarea de preparar la revolución y de educar a las masas populares para la victoria en la revolución”(2)
Es en ese sentido que viene trabajando nuestro Partido y la 1001 rumbo a octubre, como lo ha venido haciendo a lo largo de su historia.

(1) Lenin: La enfermedad infantil del Comunismo: El Izquierdismo
(2) Lenin: Acerca de los Compromisos

ES LO QUE SOMOS (publicado esta semana en VOCES)

Me resisto a analizar el episodio de las bicicletas en términos de quien tuvo razón (ninguno la tiene). Nuestra sociedad se parece ca...