miércoles, 25 de noviembre de 2009

PECADOS DE "EL PAIS"




La Conferencia Episcopal dio a conocer una serie de pautas para “el discernimiento político” en el año electoral, en el que señala que los católicos no pueden votar programas “contrarios a los contenidos fundamentales de la fe y la moral”. El documento detalla algunos de esos “contenidos fundamentales de la fe y la moral”. Expresa que se debe atender "especialmente" a la defensa del derecho de todo ser humano a la vida, "desde la concepción, pasando por todas las etapas de su desarrollo, hasta la muerte natural". Y agrega como una "condición necesaria" del apoyo de los católicos a las distintas propuestas "la defensa de la familia basada en el matrimonio estable de un varón y una mujer y la coherencia de esas propuestas con la consecuente visión de la sexualidad humana y su significado". Sin embargo, el documento es una síntesis del que ya se diera a conocer en octubre pasado, previo a la primera vuelta de las elecciones nacionales, y en ese momento la jerarquía eclesiástica aclaraba que: “Ante todo, siguiendo la enseñanza del Papa, conviene aclarar que: Estos principios no son verdades de fe, aunque reciban de la fe una nueva luz y confirmación.” ¿En qué quedamos entonces? Si no son verdades de fe, ¿por qué se dice que los católicos no pueden votar programas contrarios a los contenidos fundamentales de la fe y luego se detallan estos principios que no lo son? Dios sabrá
LA INTERPRETACIÓN DE “EL PAIS”
En octubre, cuando las autoridades eclesiásticas dieron a conocer sus “pautas”, el diario El País titulaba: “Iglesia Católica desalienta voto al FA por vía indirecta”, y decía que “el pronunciamiento surge en un contexto en el que sólo el Frente Amplio tiene en su programa la despenalización del aborto…”. Digamos que ni el documento de la iglesia ni la interpretación de El País tuvieron mucho éxito en sus propósitos (si es que ese era el propósito de la iglesia. El de El País no hay duda), ya que el pueblo uruguayo le dio la mayoría parlamentaria al Frente Amplio. Pero además, hay que tener en cuenta que una encuesta de la empresa Factum, realizada a fines del año pasado concluía que “hay una nítida posición de la ciudadanía favorable a despenalizar el aborto dentro de las 12 primeras semanas del embarazo” (56%), por lo que un plebiscito o referéndum daría el triunfo a la ley.” Ahora, El País hace la siguiente interpretación del documento episcopal: “Sin mencionar a ningún partido, son claras las alusiones a temas y leyes que el Frente Amplio impulsó e impulsará en la próxima legislatura, con las que las autoridades de la Iglesia católica está en contra”.
¿Y ESTO A QUIEN DESCARTA?
Ahora bien, el documento también señala (y El País no saca ninguna conclusión de ello) otros ítems que el ciudadano católico deberá tener en cuenta. El comunicado enumera una serie de puntos, y el primero de ellos indica: "el respeto por las personas debe ser siempre un criterio fundamental en nuestro actuar y en nuestro juicio, rechazando la tentación de justificar u obtener eficacia a cualquier precio". Y uno, que fue bautizado por la religión católica, que hizo la Primera Comunión, y que hasta fue un año a un colegio católico, se pregunta: ese punto ¿a qué candidaturas está desalentando? ¿No estará diciendo a los católicos que se abstengan de votar por aquellos candidatos que en los últimos días han utilizado cualquier tipo de métodos, incluido el de la mentira más descarada con tal de obtener el triunfo? Porque sin duda, difundir un spot publicitario camuflado de informativo, y basado en la burda mentira elaborada por un ex presidente (el que está acusado de formar los escuadrones de la muerte), con el fin de engañar a la población y de esa manera obtener su voto, es mucho más que “ceder a la tentación de justificar u obtener eficacia a cualquier precio”. Tampoco parece ser una muestra de “respeto por las personas” el presentar un spot publicitario en donde el candidato llora y emociona a las masas, cuando esas masas emocionadas son argentinas y nunca escucharon hablar al candidato (por suerte para ellos).
El segundo punto habla de "juzgar con sentido crítico las políticas concretas por su manera de encarar el problema global de la vida humana en el Uruguay de hoy". Y bueno, de más está decir que si en nuestro país hay un partido político y un programa que encara “el problema global de la vida humana en el Uruguay de hoy” ese es el Frente Amplio y su programa.
El tercer punto les dice a los católicos que en las decisiones se debe "cuidar no sólo los propios intereses sino principalmente los intereses de los más vulnerables". Y por cierto, aquellos que no piensen únicamente en sus propios intereses, sino fundamentalmente en los intereses de los más vulnerables votarán el domingo por la fórmula del Frente Amplio, y no por la que promueve El País. No solo porque su programa está enfocado hacia la supresión de la indigencia y la reducción de la pobreza a una cuarta parte de lo que generó las décadas rosadas, sino porque ha demostrado en el actual gobierno que ese es el énfasis en sus políticas (léase Plan de Emergencia, Plan de Equidad, Operaciones de Cataratas, Plan Ceibal, etc.).
El documento episcopal encara también lo que tiene que ver con las propuestas económicas, frente a las cuales los católicos deben "asumir las perspectivas que incluyan una creciente redistribución de la riqueza". Y esta cuestión también lleva de la mano a descartar el voto por la fórmula blanquicolorada, cuyo modelo encarna la concentración de la riqueza en pocas manos, y a optar por la fórmula del Frente Amplio, que se propone en este nuevo período encarar como norte principal justamente la redistribución de la riqueza.
LOS DERECHOS HUMANOS
Finalmente, el comunicado afirma que "en los programas, las prácticas y las expresiones de los partidos políticos y de cada uno de nosotros, debemos construir y defender el pluralismo, a la vez que defender y promover los valores básicos e irrenunciables de la persona humana". No debe haber otro programa ni otra fuerza política en el país que defienda el pluralismo y los valores básicos e irrenunciables de la persona humana como el Frente Amplio. Por su propia conformación, al estar integrada por partidos, agrupaciones, movimientos y ciudadanos independientes de todo tipo (por lo cual ha sido bautizada con el mote de “colcha de retazos”), pero también por su práctica constante desde su fundación en 1971 hasta hoy. No pueden decir lo mismo acerca del pluralismo y la defensa y promoción de los valores básicos e irrenunciables de la persona humana quienes promovieron, aplaudieron e incluso participaron de la dictadura más sangrienta que conoció nuestro país (lo digo por El País, no por la fórmula blanca). El Frente Amplio, sus dirigentes y militantes, han pagado un alto precio por defender el pluralismo y los valores irrenunciables del ser humano. Que también supieron defender por cierto algunos integrantes de la propia iglesia –debemos reconocerlo- como monseñor Parteli, por nombrar solo uno. Un Parteli que decía "La Iglesia no bautiza la miseria y reclama justicia social", en referencia a las mujeres del interior del país, a los campesinos sin futuro, a los "pueblos de rata", etc...Un Parteli que en 1968 concurrió al sepelio de Líber Arce en la Universidad de la República, y que concurrió a la sede central del Partido Comunista, acompañado por los obispos Roberto Cáceres y Andrés Rubio, para participar en el velorio de ocho militantes asesinados, que rezó por ellos y presentó sus pésames y solidaridad al secretario del partido Rodney Arismendi, quien agradeció públicamente el gesto.

jueves, 19 de noviembre de 2009

LA ACCIN POLÍTICA Y LA CONDUCTA ÉTICA


La ética, comprende la moral, el derecho y los convencionalismos sociales. La conducta de un hombre es considerada ética, siempre que encamine su vida conforme a las costumbres sociales y normas jurídicas vigentes, y cuyos principios morales no queden solamente en el campo de la abstracción, sino que los concrete mediante su observancia en la práctica. Y hay algunas virtudes que hacen ética a una conducta, y que son además indispensables en un estado democrático. Desde nuestro punto de vista, la actividad política necesariamente debe ir de la mano con una actitud ética, y cuando política y ética no se corresponden, la política se desnaturaliza. Es ahí -cuando surgen las conductas éticamente negativas, la intolerancia, la mentira, el egoísmo, la ausencia de patriotismo (no inviertan si no gano yo, por ejemplo), etc,- cuando la ciudadanía se fastidia con la política y surgen frases del tipo “son todos iguales”. El abandono del camino ético en la política, es tanto más peligroso cuando proviene de la dirigencia política (sea del partido que sea), puesto que es la encargada de dirigir y de dar el ejemplo a la comunidad y que por lo tanto, tiene una mayor responsabilidad.
EL ABANDONO DE LA ÉTICA
Invertir la carga de la prueba, puede ser un procedimiento jurídicamente erróneo y por tanto, seguramente será rechazado por cualquier juez competente en un caso a su cargo. Ese es un aspecto del problema. Pero cuando un político sale públicamente a hacer una acusación muy fuerte contra otro político, y le exige que demuestre que es inocente, no se trata de un procedimiento jurídicamente erróneo, sino de un hecho político éticamente deplorable. Y el Dr. Jorge Batlle no desconoce estos aspectos que tienen que ver con la cosa jurídica, porque precisamente él mismo es abogado (al igual que Luis Alberto Lacalle, y que Jorge Larrañaga), aunque en verdad no se necesita ser abogado para saberlo. Por lo tanto, no se trata de una burrada jurídica, sino de una acción política ausente de toda ética. Así de simple. Y no solo es reprobable porque un político de derecha pretende enchastrar a uno de izquierda. Si algún político de izquierda hubiera salido a decir que el arsenal de Feldman estaba relacionado con la Cámara de Industrias en virtud de que Feldman era gerente de Fondo Forestal cuando Diego Balestra era su director y aparecen juntos en una foto en el año 97, y hubiera emplazado a Balestra a que demostrara su inocencia, el hecho hubiera sido tan éticamente reprobable como el cometido por Batlle. Lo mismo si hubiera relacionado el arsenal de Feldman con el Partido Nacional porque un pariente suyo se encuentra en la lista 71 de ese Partido, la de Borsari.
Y cuando el Partido Nacional contrata a una empresa publicitaria para que monte un spot basado justamente en un hecho éticamente reprobable como el cometido por Jorge Batlle, estamos ante un hecho aún más indecente que el original. Porque además de partir de algo que como está demostrado más arriba es falto de toda ética, el spot agrega a todo ello una mentira descarada, destinada a engañar a la población del interior del país. Todo el mundo sabe que el Dr. Jorge Batlle fue citado al juzgado para que aportara las pruebas de sus dichos y que al salir del mismo fue el propio dirigente colorado el que aclaró que no había aportado ninguna prueba que vinculen a Saúl Feldman y sus armas con los tupamaros, y que lo que había hecho era una declaración política. De manera que cuando el spot nacionalista dice que “Batlle ratificó vinculación del arsenal de guerra con Marenales y Mujica”, miente descaradamente, y sabe que miente, por lo tanto es una acción política carente de ética y abyecta.
¿POR QUÉ LO HACEN?
Que ciertos políticos de este país caigan en semejante juego sucio, solo puede tener una explicación: el manotazo de ahogado. Sin duda que es así. Pero además, está demostrando una absoluta ignorancia de que muchas cosas han cambiado en nuestro país. Nuestra sociedad ya no admite la discusión entre qué es mejor, si un político eficaz o un político ético. Todos sabemos que hace unos cuantos años se decía: “este político es mejor que aquel, porque este roba pero al menos deja vivir”. La rancia derecha de nuestro país debería tomar nota de que los uruguayos ya no se conforman con las migajas que dejaban caer los políticos de turno en el gobierno, y ahora les exigen un buen gobierno y un desempeño ético. Los uruguayos finalmente percibieron que no era inevitable votar por el que robaba un poco menos, y que era posible exigir de los gobiernos ambas cosas, un buen gobierno en lo que tiene que ver con la gestión, y un buen gobierno en relación con la actitud ética ante la ciudadanía. Y ahora ese pueblo pudo comprobar que la izquierda no solo hizo un gobierno infinitamente mejor que los anteriores en cuanto a los resultados, sino que además llevó a cabo un gobierno honrado, austero y decente. Y además pudo comprobar que era cierta la frase de Tabaré: “si alguien mete la mano en la lata…se la cortamos”. Así como la sociedad ha tomado conciencia para exigir respeto a su voto, transparencia en el gobierno, rendición de cuentas, parece que llegó el momento en que va a exigir con más severidad la ética política en todos los actores, sean gobernantes o no.
Los "realistas" y los "realismos" abundan en la historia de la acción y de la doctrina política. El teórico más notable de esta corriente es Maquiavelo, que por ejemplo decía que el gobernante “…necesita tener un ánimo dispuesto a moverse según lo exigen los vientos y las variaciones de la fortuna, y a no alejarse del bien, si puede, pero a saber entrar en el mal si se ve obligado (El príncipe, p. 92). El "realismo político" coincide con el "integrismo político" en que ética y política son irreconciliables, pero mientras que el integrismo moral opta por la ética, el realismo político prefiere sacrificar los principios morales en bien de los intereses políticos. Esta última parece ser la posición adoptada por dirigentes connotados del Partido Nacional y del Partido Colorado (no todos).
Mi teoría es que se sienten perdidos. Planearon la historia del balotaje pensando en que con ello alejarían las posibilidades de acceder al gobierno el Frente Amplio por muchísimos años y les falló, la ilusión les duró apenas cinco años. De todas maneras, mantenían la esperanza de que el gobierno del FA, carente de experiencia, fuera un fracaso, con lo cual ellos volverían triunfantes cinco años después. Los hechos demostraron todo lo contrario, fue el mejor gobierno de la historia y el pueblo volvió a darle la mayoría parlamentaria. Ahora los asusta un hecho que manejan como casi seguro (y que no es improbable): un nuevo triunfo del FA, una gestión de gobierno mejor aún que la actual, con cambios más profundos aún e irreversibles, y la vuelta triunfal de Tabaré Vázquez en 2014, con lo cual sus posibilidades de recuperar el gobierno se les tornaría bastante remota. Por eso el candidato nacionalista manifiesta su firme deseo de que Tabaré no lleve a cabo su intención de dedicarse a la medicina una vez entregado el gobierno. Necesita imperiosamente que Tabaré siga actuando activamente en política con la esperanza de que su popularidad sufra el natural desgaste.
No sabemos si sus temores son fundados, porque deberá correr aún mucha agua debajo del puente, pero si sabemos que el camino antiético emprendido por estos dirigentes políticos no solo no evitará que sus premoniciones se cumplan sino que los hundirá aún más en el lodo que ellos mismos han generado. Y lo hecho no se arregla simplemente con llantos e invocaciones a la divina providencia, que suenan cada vez más falsos cuando provienen de mentes tan retorcidas. Es en el marco de estas actitudes que adquiere mayor relevancia aún la consigna del FA: “Un gobierno honrado, un país de primera”.

jueves, 12 de noviembre de 2009

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A MUJICA-ASTORI


TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A MUJICA – ASTORI

La elección del 29 vuelve a ser entre dos modelos de país, aunque a algunos no les guste. La definición del balotaje implica que la ciudadanía deberá decidir no meramente entre dos formas diferentes de gobernar, sino entre dos concepciones sobre la economía, la sociedad y la política que la mayor parte de los uruguayos ya han tenido la oportunidad de experimentar, y que por tanto pueden evaluar y comparar. Y según gane uno u otro modelo, los resultados serán diferentes. Si la fórmula ganadora es la del Frente Amplio, esta contará con una gran estabilidad en la gestión, producto de la continuidad con las políticas del gobierno actual -y de su profundización en el sentido que indica el programa del FA-, y de la mayoría obtenida en ambas cámaras el pasado 25 de octubre. De salir victoriosa la fórmula blanquicolorada, la situación será la de un Poder Ejecutivo rosado y un Poder Legislativo de mayoría frenteamplista, con el consiguiente bloqueo político, y riesgo de parálisis y conflicto de poderes, al tener que coexistir dos orientaciones y programas opuestos. Por lo tanto, existen sobradas razones para que aquellos que en octubre no se decidieron por ningún sector del FA, ciudadanos honestos de todos los partidos (que se ofenden ante la campaña de mentiras y calumnias de la fórmula de la derecha), en esta oportunidad le den su apoyo a la fórmula que garantiza un gobierno honrado para construir un país de primera
ASAMBLEISTAS
Para cualquier votante de izquierda honesto, no es lo mismo que del 29 de noviembre surja un gobierno de izquierda que uno de derecha. Parece de Perogrullo decir estas cosas, pero creemos conveniente hacerlo. Más allá de la incitación de la dirigencia de Asamblea Popular a votar anulado, y de su afirmación de que “…gane quien gane los que pierden nuevamente son los trabajadores y el pueblo”, sus votantes saben que no es lo mismo. Aquellos que piensen que votando anulado (o en blanco) están castigando al Frente Amplio, no se dan cuenta (o sí se dan cuenta) que ese castigo se vuelve contra el pueblo. Para algunos puede ser lo mismo un gobierno que otro, pero pregúntesele a un ciudadano que estaba sumido en la pobreza o en la indigencia en el 2004, si fue lo mismo un gobierno Batlle-Lacalle que uno del FA; pregúntesele a los padres de un escolar que hoy tiene su computadora si es lo mismo cualquier gobierno; a un ciudadano que no tenía trabajo y hoy lo tiene, a alguien que no tenía derecho a la salud y hoy sí, a un trabajador que no tenía consejos de salarios pregúntesele si es lo mismo, si da lo mismo que gane uno u otro. Los votantes de Asamblea Popular tienen claro que no da lo mismo, y seguramente apoyarán la fórmula de la izquierda.
INDEPENDIENTES
En el Partido Independiente, su Junta Federal resolvió “reafirmar la decisión oportunamente adoptada por la Mesa Ejecutiva Nacional, de no pronunciarse a favor de ningún candidato con respecto a la elección de segunda vuelta presidencial”. Pero lo que deben tener en cuenta aquellos que en octubre votaron esta opción, es que la mayor parte de los postulados del PI seguramente se encontrarán mejor representados en el proyecto frenteamplista que en el del herrerismo. No vamos aquí a analizar pormenorizadamente los temas priorizados por este Partido, pero por nombrar algunos, digamos que el establecer una prioridad presupuestal para la educación, o darle prioridad a la energía basada en fuentes renovables y fijar pautas de eficiencia energética es algo que seguramente está más cerca del proyecto del FA que del de la derecha. Pero además, todo lo que tiene que ver con la inversión en la infancia como forma de combatir la pobreza y la indigencia (inequidad intergeneracional e infantilización de la pobreza), y en los servicios de educación, de salud, etc, a las madres gestantes como herramienta de integración social, que constituyeron ejes de la campaña del PI, son postulados que están mucho más cerca del programa frenteamplista que el de la derecha neoliberal representada hoy por la alianza Lacalle-Bordaberry.
BATLLISTAS
La corriente del Partido Colorado inspirada en las ideas de José Batlle y Ordóñez, que basicamente sostiene que para el desarrollo de un país y una sociedad el Estado debe controlar aspectos básicos de la economía por medio de monopolios estatales, así como crear un amplio cuerpo de leyes sociales; que como resultado forjaría una sociedad de clases medias al amparo de una economía pujante y de un Estado benefactor, intervencionista y redistribuidor de ganancias, seguramente que se sentirá en esta instancia mucho más próxima al Frente Amplio que al herrerismo. De hecho, varios dirigentes colorados se han expresado en apoyo a la fórmula Mujica-Astori. Así lo hizo la ex diputada Glenda Rondán, que en referencia a temas como la inseguridad y la violencia, la educación sexual, la unión concubinaria, la adopción por parte de parejas homosexuales, etc. Manifestó: “Fundamentalmente en estos temas que a mí me importan, creo que Mujica me representa mejor”. También Diego Fau (hijo del ex ministro de Defensa del Partido Colorado, Yamandú Fau) y Joaquín Gamarra Batalla (nieto del extinto vicepresidente colorado Hugo Batalla) anunciaron su apoyo a la izquierda en el balotaje, por entender que el presidenciable nacionalista, Luis Alberto Lacalle "es el enemigo público número uno del batllismo". Fau fue aún más categórico, y dijo que existen dos opciones, dos propuestas y dos fórmulas "diametralmente opuestas y antagónicas", y cuestionó que el presidenciable nacionalista quiera proponer un modelo de país "en el que reduce al Estado a su mínima expresión, cuando en realidad el batllismo siempre quiso el Estado como el escudo de los débiles, porque el mercado a los débiles no les llega". Pero además, dijo que apoya la fórmula Mujica-Astori, por considerar que en ella hay "un contenido batllista" al igual que en "su programa de gobierno", y sobre todo por el contenido batllista del gobierno de Tabaré Vázquez, mientras se preguntaba si “…un hospital de ojos con 10 mil operaciones gratuitas, regularizar la situación de las empleadas domésticas, la ley de 8 horas para los peones rurales, una computadora por niño, ¿es o no batllismo, no es igualdad en el punto de partida como quería Hugo Batalla y Batlle Ordóñez?".
NACIONALISTAS
Y dentro del propio Partido Nacional, sin duda que habrá ciudadanos para los cuales las ideas progresistas de un Wilson Ferreira están hoy más presentes en el programa del FA que en el candidato herrerista aliado a la derecha colorada. Un Wilson Ferrerira que, al frente del Ministerio de Ganadería y Agricultura, comenzó el liderazgo político que terminaría por convertirlo en uno de los dirigentes máximos de la historia del Partido Nacional. Desde allí se esforzó por modernizar el país agropecuario y se rodeó de un equipo de técnicos jóvenes sin mirar su filiación política (entre ellos se encontraba Danilo Astori). Hace pocos días, una periodista referente del Partido Nacional en Río Negro (Ana Portela) decía: "El Directorio del Partido Nacional ha hecho oídos sordos a la situación de la gente. Acá en Río Negro hay una censura de prensa establecida por el presidente de la Departamental del Partido Nacional y eso no le ha importado al Directorio del Partido Nacional", y brindaba algunos de sus fundamentos para votar a Mujica. Agregó que "Larrañaga habla que el Frente Amplio va a cortar la libertad de prensa. ¡Por favor! Están locos. Creo que los manotazos de ahogados que están dando son de terror. Nadie les cree nada".
Quiere decir que los elementos están. Hay que salir a hablar con la gente, casa por casa, vecino a vecino. La victoria solo depende de nosotros.

viernes, 6 de noviembre de 2009

EL FACTOR IMPUNIDAD


pero nunca este Sí fue un No tan grande
a la resignación y al abandono
así que no hay olvido ni derrota
porque nuestra memoria sigue entera
Ignacio Martínez

Muchos estamos dolidos, y tenemos fundadas razones para estarlo. Y es bueno y reconfortante que haya tanta y tanta gente indignada y dolida por la no anulación de la ley de impunidad. Lo trágico hubiera sido que quienes han dado una lucha sin cuartel por la causa de los derechos humanos -y en concreto por la anulación de esta ley legalmente nula y éticamente infame e inmoral- se tomaran este fracaso coyuntural como un hecho más de la realidad política. No sería natural ni lógico. Y por eso se palpa en la calle, en los Comités de Base, en las reuniones de familia, en los grupos de facebook y en cuanto lugar de encuentro es posible, sentimientos como los que señalamos. La pregunta es: ¿qué vamos a hacer con estos sentimientos?
LO POSITIVO
Una de las cuestiones positivas, que debemos rescatar de esta gran patriada contra la impunidad, es que el tema sigue vigente y está más vivo que nunca, en la expresión de más de un millón de personas en las urnas, pero sobre todo en los miles y miles de compañeros militantes que dieron la batalla. Primero por la recolección de las firmas y luego por instalar el tema en la cabeza de la gente en medio de una campaña electoral, en la cual los temas centrales en los medios de comunicación de masas fueron la campaña electoral y la supuesta inseguridad.
Lejos de la cháchara reaccionaria de los cómplices de la dictadura, que vienen sosteniendo desde hace más de veinte años que el tema está cerrado, el plebiscito demostró que hay memoria, y si hay memoria, más temprano que tarde habrá justicia. Porque ha quedado patente que no estamos solos, que somos muchos, muchísimos, los que seguimos dando la lucha por la dignidad. Y somos muchos, muchísimos los que nos indignamos, no desde el odio, sino desde la necesidad de expresar nuestra total solidaridad con quienes buscan a sus seres queridos, con quienes sufrieron cárcel, tortura y muerte, o simplemente desde la necesidad de sentirse integrantes de un pueblo digno y solidario. Y lo más importante aún, es que la lucha contra la impunidad logró incorporar a miles y miles de jóvenes, que encontraron allí una causa justa y de honda significación moral y ética por la cual entregar lo mejor de sí. Y es que los jóvenes han sido desde siempre un sujeto político y social, protagonista de muchos acontecimientos, pero además, capaces de elaborar un pensamiento propio, siempre crítico hacia lo existente. Sin los jóvenes ni siquiera sería pensable la idea de Revolución o de Utopía. Recordemos la actividad revolucionaria de Robespierre o de Danton, de Saint Just o de Desmoulins o de Napoleón, que fallecieron apenas sobrepasados los 30 años. Si bien Lenin era un hombre de mediana edad cuando dirigió la Revolución Rusa, Stalin y Trotsky todavía no habían cumplido los 40 años. Y ni qué hablar de los jóvenes Fidel Castro y Ernesto Guevara, o Gramsci, que murió a los 46 años y que a los 30 ya había fundado el Partido Comunista Italiano.
QUE HACER
Ahora bien, todo lo anterior, si bien es tremendamente positivo, puede transformarse en un factor contrario a los intereses populares, de no ser atendido el fracaso del plebiscito en forma correcta por la dirigencia política del Frente Amplio. Lo más importante ahora es lo que vamos hacer de aquí en más con ese tema, como canalizamos esa bronca, esa indignación, que hacemos con esos sentimientos. Porque aquel que tenga las orejas atentas, debería percibir un gran malestar en muchos de aquellos compañeros que dieron la lucha por esta causa y hoy tienen que asumir que en definitiva la ley no fue anulada.
Por ahí se han escuchado, por ejemplo, propuestas como la de votar en blanco o anulado, como forma de protesta por la falta de compromiso de la dirigencia frenteamplista en la lucha contra la ley de impunidad. Estas cosas hay que verlas con atención, porque denotan una reacción basada más en el dolor que en el razonamiento, y pueden hacer carne en mucha gente honesta que no está en condiciones (debido a su estado de ánimo) de reflexionar debidamente. Lo que hay que hacer ver a estos compañeros, es que de tener éxito esa propuesta, y de lograr un número importante de votos en blanco, el 29 ganaría la derecha. Votar en blanco (o anulado) es votar por la derecha. Si el Frente Amplio logra conservar los votos obtenidos en la primera vuelta, y unos pocos votos más, tendrá ganada la elección. Pero los votos que se le resten (mediante el voto en blanco o anulado) están favoreciendo a la derecha. Así de claro. Quienes promueven esa alternativa, tendrán que comprender que si ganara la fórmula blanquicolorada, en lugar de castigar a quienes supuestamente se quiere, se estaría perjudicando a ese maravilloso porcentaje de uruguayos que tuvieron la dignidad de votar la papeleta rosada el domingo pasado, y que son obreros, y que son estudiantes, y gente humilde y gente de pueblo (no importa si votaron blanco, colorado o frenteamplista o independiente), y que tendrían que sufrir cinco años de gobierno de derecha. En definitiva, estaríamos castigando a quienes no se lo merecen (el pueblo que juntó firmas y el que trabajó por la papeleta rosa y el que votó rosado) y premiando a los autores y defensores de la impunidad (Lacalle, Sanguinetti y compañía). Si ya Sanguinetti festejó el fracaso de la papeleta rosada, le estaríamos brindando en bandeja de plata la fiesta completa, el triunfo ahora de esa derecha recalcitrante que se regocija con el dolor del pueblo uruguayo.
SEÑALES CLARAS
Para que estas cuestiones no prosperen, pero sobre todo porque es lo que se debe hacer, nuestros dirigentes políticos deben enviar señales claras a ese maravilloso pueblo que acaba de depositar su confianza en ellos. Porque ya no caben dudas de que el Frente Amplio deberá anular la ley de impunidad. En primerísimo lugar porque es un compromiso asumido con la ciudadanía en su programa de gobierno: “La cultura de la impunidad que ha impregnado el accionar de los gobiernos luego de recuperada la democracia deberá quedar definitivamente atrás y en su lugar se forjará una cultura en el respeto a los derechos humanos para los cual es imprescindible cumplir con el mandato del Congreso anterior de adecuar “la legislación interna a los tratados internacionales ratificados por el país”, incluyendo la anulación de la Ley de caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, principal estamento de impunidad.” (Congreso Zelmar Michelini, Líneas de Perspectiva para el próximo quinquenio (2010/2014).
Pero además, porque nuestros parlamentarios deberán comprender de una vez por todas que su propia dignidad estará en juego si no lo hacen. Esa invalorable sangre joven que dio una lucha sin cuartel por la causa de los derechos humanos, que se abrazó con verdadero amor a esa bandera, está esperando señales claras que le hagan renacer la esperanza.

CUARTA REVOLUCIÓN CON INVERSIÓN DE CUARTA

En el marco de la Semana de la Industria 2017, la ministra Carolina Cosse, se refirió a lo que calificó de “continuación de la cuarta rev...