martes, 12 de febrero de 2019

EL CIRCO


(Publicado esta semana en Semanario VOCES)

La situación de algunos países hermanos estará, por cierto, en la agenda de discusión electoral en este año. Y lamentablemente no para esclarecer a la ciudadanía acerca de esos temas, sin duda importantes, sino porque cada tienda obtendrá sus réditos políticos al plantearlos.
Por cierto, el espectro de centro/derecha intentará presentar al presidente venezolano Maduro como a un dictador implacable y al Frente Amplio en su conjunto como el defensor de una dictadura (y explotando sus contradicciones internas).
Intentarán desde luego mostrar la situación económica venezolana como el futuro que nos espera de no cambiar el timón del gobierno en las próximas elecciones.
El FA – en el que no existen unanimidades respecto de la situación venezolana (para algunos sectores efectivamente Maduro es un dictador, y para otros es el líder del socialismo del siglo XXI, mientras que para la mayoría es un presidente que sería mejor que no existiera para no tener que defenderlo poniéndose colorados)- intentará a su vez mostrarse unánime en lo que tal vez sea la única coincidencia interna: la defensa de la libre auto determinación de los pueblos.
Por otra parte, el oficialismo hará un uso despiadado del viraje argentino y brasileño a la derecha, e intentarán asustar con la posibilidad de que un Bolsonaro o un Macri charrúa pase a regir los destinos de nuestro país si, por uno de esos desatinos que suelen tener los pueblos (que se equivocan cuando no me votan a mí), los uruguayos decidieran no revalidar la confianza en el progresismo.
Nada de eso es verdad, desde luego. El Uruguay no será una “dictadura” al estilo venezolano si se mantiene el progresismo en el gobierno; y si el socialismo del siglo XXI llegara a golpear las puertas de esta penillanura levemente ondulada recién lo hará tal vez un siglo después, siempre a destiempo, a la uruguaya.
Tampoco gobernará por acá un Bolsonaro partidario de la dictadura militar. Pero lo cierto es que esos temas son funcionales a ambos bandos, y desviarán la atención de lo que verdaderamente importa.
A nadie le interesa analizar las causas de fondo de esos fenómenos, porque en realidad a nadie le conviene. Llegar a las raíces de los problemas socavaría sus propios cimientos y verían temblar el lugar en donde están parados. Por eso es que solo se habla de las consecuencias. Porque lo que está mal es el sistema, y es eso lo que hay que cambiar, y desde luego ni unos ni otros tienen el más mínimo interés en hacerlo.
Mientras tanto, los pueblos siguen incrementando su hastío y padeciendo gobiernos, y los ciudadanos creyendo que depositando el voto en la urna luego de este circo habrán cambiado algo.
Los gobiernos en lo suyo: al servicio del capital.


José Luis Perera

martes, 29 de enero de 2019

DESAFÍO AL GOBIERNO A DEBATIR  ASPECTOS ECONÓMICOS DE UPM II


 

El gobierno omite cuidadosamente hablar con precisión de los aspectos económicos del proyecto de una nueva planta de celulosa de UPM a orillas del Río Negro.

Sobre esto hemos escrito abundante y detalladamente. Los datos que se han ido conociendo y que muestran la inconveniencia económica del proyecto son:




1) El ferrocarril UPM costará 2.498 millones de dólares (2.225 la PPP durante 15 años más 173 que desviaron en la última rendición de cuentas desde el fondo de estabilización energética con ese fin).

2) El traslado del puerto pesquero a Capurro más el viaducto encima de la vía férrea frente al puerto de Montevideo costará más de 200 millones de dólares.

3) UTE se comprom ete a comprar energía durante 20 años. No necesitará la misma, y si lo hace será por los perjuicios que ocasionan a la generación de las represas la obligación contractual de mantener un flujo mínimo en el Rio Negro para paliar la contaminación de UPM. Costo:
1.450 millones de dólares.
4) Uruguay (ROU en el contrato) se obliga a su costo a reforzar cuadros técnicos de DINAMA para acelerar la aprobación del proyecto. Costo desconocido, pero seguramente millonario.

5) Modificación de planes de estudio (nuevas carreras) en enseñanza técnica de tres departamentos según necesidades de la empresa. Costo desconocido, seguramente millonario.

6) Pago por estudios y control del proyecto ferroviario. Costo: 5 millones de dólares.

7) Dragado del puerto de Montevideo. Costo (a confirmar) 30 millones de dólares anuales.

Todos estos datos provienen de fuentes públicas escritas así como de declaraciones de autoridades del gobierno nacional.

Lo aquí enumerado supera los 5.000 millones de dólares. La empresa invertiría, si es que decide hacerlo, en total 2.400 millones de dólares (2.000 mi llones de euros).

Economistas han ejemplificado usos alternativos de ese dinero por parte del estado uruguayo, por ejemplo, invirtiendo en la construcción de viviendas de tipo económico, en zonas urbanas con servicios.

Con 5.000 millones de dólares se podrían construir más de 4.000 viviendas por año. Se generarían unos 6.000 puestos de trabajo permanentes. En 15 años se habrían construido 60.000 viviendas para unas 210.000 personas.

Desafiamos al gobierno nacional a un debate público frente a los medios de difusión para analizar estos aspectos.

Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus)
28 de enero de 2019.

jueves, 6 de diciembre de 2018

PATOTERISMO VULGAR



Lo primero es lo primero: El ocultamiento del asesinato de un recluso en el penal de Libertad por parte de la guardia, al que mataron como animal, indigna. Desde el que apretó el gatillo hasta el Ministro, todos mintieron y ocultaron. Y como dice un amigo, “esa sí que es una línea roja que el FA no debería dejar cruzar” en esto de permitir y justificar todo lo que venga de su gobierno. Mi amigo no tiene ninguna esperanza, yo tampoco.

La destitución del director del INR no debería ser el cierre del asunto, sino el comienzo, y debería terminar con la renuncia del ministro, algo que sucede en los países civilizados con gobiernos decentes. Por cierto, no sucederá acá.

En cuanto a lo que pasó en Artigas, fue un patético sainete que incluyó al ministro Bonomi reculando para tapar una pancarta, actitud ridícula por donde se la mire, aunque admite una serie de calificaciones más: infantil, estúpida, ordinaria, patotera, intolerante, grotesca, en fin, lamentable. Porque estos mismos señores que se arrodillan frente al capital extranjero se envalentonan ante un puñado de ciudadanos con una pancarta.

Lo grave, es que además culminó con la prisión de uno de los manifestantes (criminalización de la protesta), y luego la difusión pública de cosas que tienen que ver con la vida de las personas que protagonizaron los hechos.

La INDDHH expresó su “profunda preocupación” por el uso de los datos que realiza el gobierno con manifestantes opositores y recordó que ya había advertido sobre este tipo de prácticas.

La divulgación de antecedentes de un ciudadano, con fines políticos, es una actitud merecedora también de calificativos como los mencionados más arriba; además de ilegal.

Al parecer, uno de los manifestantes sería un ex preso, y otro un militante de un partido político. Por cierto, ninguna de las dos cosas impide manifestar; no es ilegal ser un ex preso, ni tampoco ser un militante político. De hecho, el propio ministro Bonomi es la prueba viviente de que se puede ser ambas cosas a la vez.

Un ex delincuente, que fue condenado y cumplió su pena y hoy está en libertad, tiene todos los derechos. Incluso hasta puede ser ministro, como es notorio, incluso presidente de la república.

En puridad, ya no es un delincuente. Delincuente es por ejemplo alguien, que está procesado por el delito de peculado, y que aún no ha cumplido ninguna pena. Sin embargo el gobierno no le prohíbe concurrir a ningún acto, ni es proclive a difundir sus antecedentes.

En cuanto a ser un militante político e ir a un acto del gobierno con una pancarta, no solo que no es un delito, sino que debe ser lo más común de las cosas comunes en este país. Claro, en general son afines al gobierno, y esos no son tapados por un ministro que recula ni escrachados en los medios.

Todo eso no hace más que demostrar la intolerancia y el autoritarismo de un ministro que hace rato ya, es impresentable.


José Luis Perera


domingo, 21 de octubre de 2018

YO LE HICE EL JUEGO A BOLSONARO




Hay quienes sostienen que criticar a un gobierno de izquierda es lisa y llanamente hacerle el juego a la derecha. No admiten ningún tipo de crítica, y defienden a quienes consideran “los suyos” tal como defiende la mafia a “la familia”.
Pues lo confieso: me cuento entre quienes han venido criticando desde hace ya mucho tiempo al gobierno del PT y a Lula. Y como es sabido que la gran mayoría de los brasileños me leen, el resultado está a la vista: Bolsonaro será el próximo presidente del Brasil.

Algunos pastos que di a las fieras

En abril de 2010 escribía lo siguiente: 
 
El nuevo presidente del PT, Eduardo José Dutra (ex senador y ex presidente de Petrobrás) fue elegido por el voto directo de unos 500 mil afiliados. No es poca cosa, pero hay que recordar que en 1989, cuando Lula disputó por primera vez la presidencia del Brasil, el PT tenía unos 800 mil afiliados, sobre una población de 150 millones (hoy son más de 190 millones)”.
Es decir, hace ya ocho años se me ocurrió observar que el PT, luego de 8 años de gobierno estaba perdiendo apoyo dentro mismo de su propia base. En 8 años había bajado sus afiliados a la mitad en proporción a la población. Y por otra parte estaba perdiendo a muchos de sus principales líderes, fundadores del PT.
En comparación, el Partido Socialista Unido de Venezuela, contaba en ese entonces con más de siete millones de afiliados (Venezuela tiene unos 28 millones de habitantes), y un casco permanente de alrededor de un millón y medio de militantes. 
 
Mencionaba hace 8 años lo que decía Luis Bilbao (otro que le hacía el juego a la derecha): “Dos períodos de gobierno petista en Brasil significaron un salto adelante en la historia de los de abajo. Sus logros sólo pueden ser desconocidos por ideólogos de la reacción. No obstante, al cabo de ocho años, aparte de no haber resuelto innumerables problemas básicos, el PT no fortaleció la estructura partidaria, no desarrolló un proceso de organización de masas con ejercicio concreto del poder, no ganó más espacio social en capas explotadas y oprimidas y, en consecuencia, no cuenta seguro siquiera el voto de la masa beneficiada por su gobierno”.

Escribía yo por esos días, luego de destacar los indudables logros de los gobiernos del PT: “como contracara, entre otras cosas, luego de 30 años de vida del PT, ya no se percibe en su seno la abrumadora presencia obrera, sindical y juvenil de sus comienzos. Hoy en día, casi todas las empresas consultoras señalan algo que resulta impactante para todo el mundo: más del 80% de la población brasileña respalda a Lula. Algunos señalan que hasta ahora, en el mundo Brasil era sinónimo de Pelé; ahora el símbolo nacional es Lula. Pero la misma opinión pública (sin distinción de clases) que pone por el cielo la figura de Lula, denuesta al PT, lo cual constituye una carga demasiado peligrosa y pesada en la próxima campaña electoral. De hecho, la candidata del PT, Dilma Rouseff (una ex militante del socialdemócrata PDT de Leonel Brizola) cuenta con el 25% de aceptación, según las encuestas, 10 puntos por debajo de José Serra, el candidato del PSDB. No estamos diciendo que las elecciones estén perdidas”.

Por cierto, Dilma ganó las elecciones gracias a su alianza con la derecha de Temer y cía. Y así le fue.
Esa ha sido otra característica de los gobiernos progresistas, el lavantamiento de liderazgos personales, más allá de programas o proyectos. 
 
Señalaba por ese entonces:
Michelle Bachelet entregó el mando a Sebastián Piñera con una popularidad de 84%. Pero luego de 20 años de gobierno progresista, la inmensa mayoría de los chilenos (46%) no simpatiza con ningún partido: un 26% simpatizaba con la Concertación, un 18% con la Alianza, y un 7% con la izquierda extraparlamentaria. Uno de cada cuatro chilenos no se identifica ideológicamente (38%): es decir, no sabe si es de derecha, centro o izquierda. Pero eso no es lo más grave. Las cifras de participación dicen mucho más. Chile es una democracia peculiar: si no te registras en el censo, no votas. De algo más de doce millones de potenciales votantes, sólo se inscribieron 7.145.485; menos que los inscritos para el plebiscito de 1988 (7.251.930). El censo lleva estancado veinte años. Si miramos a la juventud: ¡sólo un 19% de jóvenes hasta los 34 años se registró para votar!”
Lo mismo decía de Tabaré Vázquez: “Al finalizar el mandato de Tabaré Vázquez, su popularidad ascendió al 80%, la mayor con la que culmina su gestión un gobernante uruguayo desde que existen estudios estadísticos. Y sin embargo, a pesar de esos avances y de la popularidad del presidente, el Frente Amplio no pudo obtener el triunfo en primera vuelta, y descendió su votación con respecto al 2005”.
Y traía a colación lo que decía otra que le hace el juego a la derecha, María Luisa Battegazzore: “Lo que aquí interesa es que el peso del elemento personal aumenta en razón directa a la devaluación de lo colectivo y de lo programático. Quién lo hará importa más en la medida que se percibe menos claro, definido y firme el qué se hará.”

Y hace dos años escribía lo siguiente: 
 
Lo que ha venido ocurriendo desde mediados de 2015 hasta ahora ha mostrado la caída lenta pero sin pausa de los progresismos de la región, presagiando tal vez el fin de una “era progresista”.
Algunos analistas apostaban a la continuidad del gobierno Kirchnerista con una victoria de Scioli en Argentina, un triunfo de los candidatos del PSUV y del Gran Polo Patriótico en las elecciones legislativas venezolanas, y a una consolidación del gobierno de Dilma en Brasil.
Nada de esto sucedió, como es público y notorio, sino todo lo contrario. En Argentina triunfó la derecha macrista, en Venezuela la oposición obtuvo la mayoría, y en Brasil el PT perdió el gobierno al ser destituida Dilma en medio de un gran escándalo de corrupción del que no se salva nadie”.

RESPONSABILIDADES

Y en mi desenfrenado juego a la derecha señalé responsabilidades:

Ahora bien, la derecha hace su juego, y está en todo su derecho. Las responsabilidades por las derrotas electorales o institucionales ya ocurridas y por venir, son de las élites progresistas.
En Brasil, es en donde se ha producido el debate más a fondo sobre los años de gobiernos del PT, encabezados por Lula y por Dilma, y es sin duda el más importante a analizar por su proyección global y porque representa -en términos de población y de producción- más de la mitad de la región.
El PT surgió como producto de ex guerrrilleros, sindicalistas, comunidades eclesiales de base, etc, llegó a ser el mayor partido de izquierda de América Latina e impulsó los foros sociales como el de Sao Paulo.
El filósofo Paulo Arantes, referente de esos debates, sostuvo que el país y la izquierda están exhaustos: “Agotamos por depredación extractivista el inmenso reservorio de energía política y social almacenada a lo largo de todo el proceso de salida de la dictadura”.
Y esa reflexión de Arantes tal vez sea más que válida para muchos de los procesos de los que hablamos, en donde el mayor pecado es haber desperdiciado esa enorme energía social y política que llevó décadas de construcción paciente y permanente.
Como afirma este filósofo brasileño, la energía agotada es de carácter ético, un deterioro social jamás visto, y la resume en «el derecho de los pobres al dinero», lo cual es en su opinión la clave del fin de este ciclo. La izquierda que siempre había priorizado la dignidad de los trabajadores como clase, aparece ahora con una gama de preocupaciones que se centran en administrar en vez de transformar, apostando todo al crecimiento de la economía, a los grandes números, al grado inversor, a los equilibrios macroeconómicos, sin más objetivos.
Un intelectual muy respetado, el sociólogo Francisco de Oliveira (fundador del PT, y cuando el gobierno de Lula puso en práctica reformas neoliberales fundó el PSOL), sostiene algo que también sin dudas es aplicable a los demás procesos de AL; dice que los gobiernos de Lula y Dilma provocaron una gran despolitización de la sociedad, en gran medida porque la política fue sustituida por la administración y porque “se cooptaron centrales sindicales y movimientos sociales”.
De Oliveira habla de una “hegemonía al revés”, para explicar como los ricos aceptan ser políticamente conducidos por los dominados, con la condición de que no cuestionen la explotación capitalista.
El sociólogo brasileño sostiene que “el lulismo es una regresión política”. De hecho, en las elecciones de 2006, cuando Heloísa Helena fue expulsada del PT por negarse a votar la reforma previsional), obtuvo 6,5 millones de votos como candidata del PSOL, casi el 7%.
Finalmente, todos sabemos como terminó la experiencia del PT, envuelto en un escándalo mayúsculo de corrupción, con Dilma destituida y con cientos de procesos judiciales que abarcan a todo el espectro político del Brasil, Lula incluido”.

NO SOLO LA CORRUPCIÓN

Decía también por esos días:

De todas formas, además del fenómeno de la corrupción, otros elementos deben tenerse en cuenta al evaluar si el progresismo fue una regresión o un paso adelante.
Hay quienes sostienen que los progresismos fueron un avance puesto que redujeron la pobreza llevándola a niveles muy bajos en comparación con la historia reciente de todos nuestros países. Esto fue posible por el crecimiento económico (basado fundamentalmente en el valor de las materias primas) que incorporó mas personas al mercado de trabajo, más la aplicación de políticas sociales.
Pero otros, somos de los que evaluamos los avances o retrocesos en términos políticos, además de los económicos. Así como evaluamos las victorias sindicales no por el monto económico de la conquista, sino por el avance en conciencia de los trabajadores a través de la lucha.
En ese sentido, es claro que no hubo cambios significativos en la igualdad (los ricos siguen siendo tanto o más ricos que antes), no hubo reformas estructurales, y en cambio sí se produjo desindustrialización y reprimarización de las economías. Además de una gran extranjerización y concentración de los medios de producción, especialmente de la tierra.
Y desde el punto de vista político, es en donde más se puede sostener -desde mi punto de vista- que los progresismos han significado un retroceso. La política, desde una mirada de izquierda, debe significar el avance en la capacidad de los sectores populares de organizarse y movilizarse para debilitar el poder económico y político de los poderosos, generando las posibilidades de cambio.
En este punto, la energía popular ha sido desgastada por el progresismo. Las críticas a las grandes movilizaciones de 2013 en Brasil por parte del PT porque supuestamente favorecen a la derecha, son un claro ejemplo, pero ya es parte del paisaje progresista la crítica a las movilizaciones de los trabajadores con ese desgastado argumento.
Claro, el problema ahora es como enfrentar a las derechas que vienen por la revancha, con sociedades desmovilizadas y despolitizadas, con una energía social dilapidada por el progresismo”.
Y las derechas vinieron, y encontraron un pueblo desmovilizado. El PT no fue capaz de organizar ni una sola movilización ante el ascenso de Bolsonaro, salvo para alcahuetear a Lula, su líder preso. Las mujeres le dieron en ese sentido un cachetazo al PT con la movilización ELE NAO. 
 
EL AÑO PASADO

El año pasado continué alimentando a las fieras brasileñas (que cada vez me leían más) y dije cosas como estas:
Los hechos están ahí: el PT está mezclado con el PMDB, el PSDB, el PP y otros de la misma calaña, en un enorme proceso de corrupción.
Esa alianza y otras, más o menos coyunturales, que Lula se vio obligado a tejer para garantizarse una gobernabilidad que le permitiese sacar adelante su Presidencia, fue el peaje que los poderes fácticos le impusieron; y no es retórica. Los votos que Lula consiguió durante años para sus propuestas legislativas se obtuvieron a cambio de dinero. En algo así de ‘simple’ consistió el mensalao, el gran escándalo de corrupción que azotó las presidencias de Lula (2003-2010).
No es útil defender a las personas por lo que dicen sino por lo que hacen. Y lo hecho por Lula y el PT deja mucho que desear. Dicen que “el que se acuesta con niños amanece mojado”. Muchos de los corruptos comprobados que están ahora en el gobierno Temer, fueron también parte de los gobiernos del PT, son sus aliados. La dirección del PT traicionó el sueño de la clase obrera brasileña al resolver gobernar el sistema junto con la burguesía y para la burguesía.
La derecha internacional siempre estará coordinando acciones para echar abajo gobiernos progresistas o de izquierda, así como las izquierdas siempre estarán coordinando acciones para luchar contra los gobiernos de derecha (las izquierdas internacionales también coordinan sus acciones, no otra cosa es el Foro de San Pablo, por ejemplo). Pero las caídas de estos gobiernos no necesariamente son el producto de estas coordinaciones. Muchos caen por su propio peso, porque no cumplen con sus promesas, porque se muestran incapaces de transformar lo que se suponía que iban a transformar, porque se corrompen, etc".

Señores que se creen de izquierda: el arma más poderosa que tienen es la autocrítica, para corregir desvíos y errores; los pecados más siniestros que están cometiendo son la autocomplacencia y la arrogancia. Después no se quejen.

miércoles, 17 de octubre de 2018

PARADIGMÁTICO


(publicado esta semana en Semanario VOCES)

Si paradigmático es “algo que puede presentarse como ejemplo o modelo, el “caso Sendic” lo es, sin duda. Claro que como ejemplo de lo que no debe ser. Tanto desde el punto de vista individual como desde el colectivo. Importa porque es un actor destacado; ha sido diputado, director y luego presidente de ANCAP, Ministro de Industria, senador y vicepresidente de la República. Y desde luego, importa porque pertenece al partido de gobierno.

Se lo cuestiona básicamente por tres cosas: 1) Haber dejado un agujero del orden de los mil millones de dólares en ANCAP, 2) haberse auto adjudicado un título de Licenciado en Genética Humana, y 3) haber utilizado los dineros públicos para compras personales.

Lo primero es sin duda una proeza difícil de igualar. Logró hacer desaparecer mil millones de dólares de la petrolera, una empresa que factura tres mil doscientos millones al año, y además lo hizo en el momento en el que el principal insumo (el petróleo) bajaba a precios históricos. Por si fuera poco, logró perder también millones de dólares en la cementera en medio de un boom de la construcción, mientras su competidora ganaba millones. Es decir, puede ser puesto sin temor en el lugar de los ineptos. Algo que la ciudadanía no quiere en un gobernante.

Lo segundo, es una verdadera estupidez, inventarse un título inexistente, y además decorar la mentira con sendas medallas de oro también inexistentes es algo que escapa a la ciencia política y es más bien para la psicología. Lo peor es que primero reconoció no tener el título, pero luego se embarcó en sostener la mentira contra viento y marea. Algo que debiéramos rechazar también en un político, la mentira descarada.

Y lo tercero es algo muy grave, porque tiene además implicancias delictivas. Algo que desde luego la ciudadanía debiera rechazar de plano, un político que utiliza nuestros dineros en su propio beneficio.

Desde el punto de vista del partido político al que pertenece, el “caso sendic” es paradigmático por lo vergonzoso. La fuerza política de gobierno ha hecho todo lo que no debía hacer.

Cuando sale a la luz pública lo del título, el Plenario Nacional respalda a Sendic y descarga su ira sobre la oposición y la prensa, hablando de maniobras de enchastre para sacar del ruedo a un futuro candidato. Patético. Absolutamente nadie podía creer que Sendic tuviera algún título de algo, pero se lo respaldó como lo hace la mafia con sus integrantes.

En el caso de ANCAP se llegó a hablar de una “gestión exitosa”.

Y cuando la JUTEP y el propio Tribunal de Etica del FA condenan a Sendic, y la justicia lo procesa, por el uso de la tarjeta corporativa, el FA ni siquiera lo sanciona. Es el propio Sendic quien le saca las castañas del fuego renunciando. Y por si fuera poco, se intentó premiarlo con el subsidio, cosa que también evitó el propio Sendic renunciando a ello.

Ahora hay quienes desde el FA sostienen que no hay razones “legales” para que Sendic -procesado en primera instancia por peculado y abuso de funciones- no sea candidato. Señores, las razones son éticas.




sábado, 29 de septiembre de 2018

UPM2: LAS SORPRESAS CONTINÚAN Cuando parecía que todo estaba dicho


Autor: William Yohai
22 de setiembre 2018

Hace varias semanas parecía que nada nuevo iba a aparecer en torno al negocio que surge del contrato ROU-UPM.
Decíamos que el contrato eléctrico significaba un subsidio por 1,450 millones de dólares (mmdd) dado que UTE se comprometía a pagar 72.5 mmdd anuales por una energía que no iba a necesitar. Recordemos que durante 2017 UTE utilizó apenas un 4% de su capacidad de generación térmica.
La demanda de energía eléctrica entre 2000 y 2017 creció, punta a punta un 20%. Es esperable, por tanto, que para 2037 haya crecido otro tanto. Faltan, entonces, bastantes años para que UTE realmente necesite nuevas fuentes de energía. Sin embargo, la eventual instalación de UPM2 puede adelantar ese proceso. La cláusula del contrato que obliga a ROU a garantizar un flujo mínimo del Río Negro provocará una caída de la capacidad generadora de las represas sobre el mismo. Según expresó el senador Luis Lacalle en llamado a sala de noviembre del año pasado[1] los servicios técnicos de UTE cuantifican esa pérdida entre 45 y 160 millones de dólares anuales. Lacalle afirmó también que el dragado del puerto de Montevideo costaría 30 mmdd. El viaducto sobre el acceso ferroviario al puerto, más el traslado del puerto pesquero a Capurro costarían unos 250 mmdd.
Según manifestaban un día sí y el otro también jerarcas oficiales el ferrocarril costaría 700 mmdd.
Basándonos en el costo (a valor actual tasa de interés 4.5%) del contrato eléctrico (943 mmdd.), el viaducto y traslado del puerto pesquero y el ferrocarril estimábamos la inversión de Uruguay en el orden de 1900 mmdd.
Si agregamos lo informado por Lacalle habría que agregar otros 45-160 mmdd (perdida generación UTE) y 30 anuales por el dragado.
Faltan en esta cuenta obras viales, interconexión eléctrica, fortalecimiento de DINAMA, reforma educativa ad-hoc, etc.
El 4 del corriente se abrió el sobre de la única oferta en carrera para construir la obra ferroviaria. Los medios de prensa[2] siguen informando que la obra tendrá un costo de 800 mmdd. Lo que no aclaran  es que ese sería el costo para la empresa contratista. Al estado uruguayo la obra le costaría más de 2.000 mmdd. En efecto, como indicio valga  el dato de que Diego Pini, representante de la empresa español a ACCIONA que fue dejada fuera del proceso licitatorio, afirmó que su propuesta es 8.3% más barata que la del grupo ganador, liderado por SACEEM, y que ello representa 168 mmdd. menos. Una sencilla regla de tres da que el costo para nosotros sería de 2.024 mmdd. Por lo que hemos podido investigar el plazo de pago de esta suma sería de 15 años, a razón de 134,940 mmdd. anuales. El valor actual a una tasa de 4.25% (utilizada como base en los informes que figuran en página del MEF al respecto) da 1.583 mmdd.

Una suma provisoria, con los elementos anteriores daría[3]:

INVERSIÓN ROU PLANTA UPM2 (PARCIAL) mmdd
Ferrocarril
1.583
Contrato eléctrico
943
viaducto p. pesquero
250
pérdida por flujo mínimo RN
103
Dragado
30
Total
2.909
  
Como se observa, a fin de hacer una cuenta lo más objetiva posible con la información disponible, hemos descontado los pagos que, incluyendo el peso estimado de los trenes vacíos, UPM debería hacer a ROU por el uso de las vías a razón de 0,05 dólares por tonelada bruta kilómetro.
Esta cifra, alrededor de 2.545  mmdd. representa  más que los 2.000 millones de euros que promete invertir UPM. A título  ilustrativo damos  a conocer el cuadro de la inversión ROU sin descontar, o sea, sumando simplemente los desembolsos anuales.

  
De acuerdo a estos datos Uruguay estaría invirtiendo un 51% del total (4.945) de la inversión.
Como frutilla de la torta: utilizando los datos de[4] que informa las ventas de celulosa durante el primer semestre, elaboramos el cuadro de más abajo:

 

 Los números representan dólares de EEUU.
Si estos precios se mantuvieran la planta UPM2 generaría ganancias anuales por alrededor de 1.000 millones de dólares. La recuperación de la inversión tendría lugar en algo más de 2 años. Todo un récord a nivel internacional.
Uruguay recibiría una cifra ínfima de impuestos. Trabajarían unas 2.500 personas durante 2 años. Quedarían unos 500 puestos de trabajo permanentes[5]
La propaganda oficial trata de convencernos de que el ferrocarril que se planea a) estaba ya en los planes del gobierno, no se hace a exigencia y medida de UPM. b) Servirá para transportar la producción de grandes zonas del país al puerto de Montevideo.
Respecto al primer punto diremos que es una falsedad. Cuando el gobierno, al principio, mencionó sus planes inversión en infraestructura no lo mencionó. Respecto al segundo: si bien no se conocen públicamente los planos (hasta donde sabemos) de la construcción, no parece haberse previsto las obras complementarias para viabilizar ese transporte, nos referimos por ejemplo a ramales hasta las estaciones desde las plantas de silos. Además, el contrato es claro: UPM dispondrá del uso de las vías las 24 horas de los 365 días del año. No se pude descartar que las nuevas infraestructuras transporten algo más que la celulosa y los insumos que necesita UPM, además de los trenes vacíos. Es muy dudosa la entidad que alcance dicha utilización.

En suma: cuanto más se sabe de este negocio más clara resulta su condición de ruinoso para el interés nacional. Entiendo que hasta que no se firme el contrato con el consorcio para la construcción del ferrocarril hay tiempo para revertir todo esto. Después, probablemente será demasiado tarde.


[3]     Se asume: a)La pérdida para UTE por flujo mínimo del Río Negro, promedio de las cifras manejadas por Lacalle daría entre 45 y 160 millones de dólares anuales. No la consideramos dado que mayoritariamente sería absorbida por la energía que la planta entregaría a UTE en el marco del contrato eléctrico.  b)Dragado: misma fuente.  c) viaducto y traslado puerto pesquero declaraciones del presidente del puerto de Montevideo.
[4]     Revista ARU Nº 193-Forestación Nº 3 /2018 página 14
[5]     Ver al respecto www.resonandoenfenix.blogspot.com UPM2 EL EMPLEO: Anatomía de la mentira.


viernes, 28 de septiembre de 2018

MALDICIÓN DE MALINCHE RECARGADA

http://contratapapopular.blogspot.com/2018/09/upm2-las-sorpresas-continuan-cuando.html
y les seguimos cambiando
oro por cuentas de vidrio
y damos nuestra riqueza
por sus espejos con brillo
(Gabino Palomares)

 
La nueva planta de UPM (UPM2) en Uruguay, pasará sin dudas a la historia como una de las acciones más cipayas de gobierno alguno de este bendito país. De las iniciativas más vergonzosas e indignantes, tal vez solo comparable a aquella del primer gobierno del hoy presidente Vázquez, la búsqueda afanosa de un TLC con los Estados Unidos.
Es un negocio en el cual perdemos en un montón de rubros: en soberanía alimentaria (miles de hectáreas que dejan de producir alimentos para producir árboles que producirán pasta de celulosa); la empresa generará leyes laborales aplicables en todo el territorio; la empresa decidirá sobre temas de educación (hasta preparará los educadores que educarán según sus parámetros a nuestros hijos); en calidad ambiental (deterioro del ecosistema), en pérdida cultural y social (gente que sigue abandonando el campo y sus saberes para vivir en la capital), seguimos extranjerizando la tierra, principal medio de producción (hoy medio Uruguay pertenece a extranjeros, y los mayores latifundios pertenecen a empresas papeleras), modificamos el río para abastecer de agua a la empresa, que consumirá más agua que todos los uruguayos juntos.
Un acuerdo que por si fuera poco es tan transparente como un vidrio esmerilado. Por fuera de los controles del Parlamento y de la ciudadanía, con informes que divulga el gobierno pero que provienen de empresas privadas que trabajan para UPM, con licitaciones que comienzan turbias como la del ferrocarril de UPM (es un ferrocarril para uso privado que pagamos todos nosotros), con cifras que hoy son unas y mañana otras (se anunció con bombos y platillos que UPM invertiría 4 mil millones que al final resultaron 2.400), etc.
Aún aquellas cosas que suponen una ganancia para el país, para los uruguayos (pongamos por caso la generación de empleo), se pueden relativizar apenas uno las mira desde otra óptica, desde una más sensata. Digamos por ejemplo que hoy Río Negro (lugar en donde está instalada UPM) es el departamento con mayor desocupación, más allá de todos los versos. Digamos también que la mano de obra en la extracción (en los bosques) ha ido disminuyendo en los últimos diez años (sí, disminuyendo, a pesar de las pasteras). Nos queda el ferrocarril, nos dirán; sí, un ferrocarril que estará a disposición de UPM las 24 hs los 360 días del año (eso figura en el acuerdo firmado) durante 20 años. Se generarían por este emprendimiento unos 1.500 empleos permanentes en 20 años, nos dirán. Pero si los 2.600 millones de dólares que invertimos los uruguayos en esta obra, los invirtiéramos en vivienda, por ejemplo, se generarían 3.000 (el doble de empleos), más los inducidos (los que ya sabemos que mueve la construcción), a la vez que estaríamos solucionando un problema social.
En definitiva entonces, estamos ante un negocio fantástico y brutal (solo que no precisamente para los uruguayos):
- Nos hacemos socios de UPM
- ellos invierten el 49% y nosotros el 51%
- ellos recuperan la inversión en menos de dos años (record planetario en empresas de este porte), nosotros tal vez dentro de 20 años nos quedaremos con un ferrocarril.
- ellos obtienen una ganancia de 31mil millones de dólares en 20 años, nosotros...nada...cero peso. Tal vez tengamos pérdidas, si les compramos energía a un precio mayor del que nos cuesta producirla a nosotros mismos.
Pero si todo esto no fuese ya de por sí tremendamente ridículo y vergonzoso, hay algo todavía peor. Sí, peor que todo lo ya dicho: la empresa no vino a nuestro país a pedir para invertir, no, la fuimos a buscar, prácticamente a rogarles que vinieran a hacer dinero a costillas nuestra. Hace exactamente cuatro años, la prensa anunciaba: El presidente de Uruguay, José Mujica, viaja hoy a Finlandia para una visita oficial que tiene como objetivos impulsar la instalación de una nueva gran papelera en el país”. Aquello que canta la canción maldición de Malinche: “nos siguen llegando rubios y les abrimos la puerta”, en este caso sería: ahora vamos a buscar a los rubios y los esperamos con la puerta abierta de par en par.

EL CIRCO

(Publicado esta semana en Semanario VOCES) La situación de algunos países hermanos estará, por cierto, en la agenda de discusión e...