jueves, 1 de octubre de 2009

CARTA ABIERTA A UN INDECISO



Se que estarás preocupado. No es para menos, todas las miradas están puestas sobre ti. Todos los partidos se disputan tu voto, porque parece ser una elección reñida (eso dicen las encuestas, aunque yo mucho no les creo, se han equivocado feo), y entonces tu decisión importa y mucho. Y quiero poner el énfasis en esto último: tu decisión. Porque desde mi punto de vista, lo del 25 de octubre no es una elección sino una decisión. Parece una simple cuestión semántica, pero no lo es.
Cuando elegimos algo, normalmente es porque tenemos delante de nosotros una amplia oferta de posibilidades, y debemos elegir una de ellas (una corbata, por ejemplo). En cambio una decisión, tiene una connotación mucho más importante. Uno decide si casarse o no, por ejemplo. O decide que carrera va a estudiar. Y no es lo mismo estar casado que soltero (muchos concordarán con esto), y no es lo mismo estudiar medicina que ingeniería, por poner un ejemplo. Son decisiones que tienen un componente de gran responsabilidad, muy diferente a la elección entre cosas que, en definitiva, da lo mismo una que otra, y podemos variar nuestra elección al otro día.
De ahí que se me ocurre que lo del 25 no es una elección sino una decisión. Porque lo que resolvamos los uruguayos ese día determinará como viviremos por los próximos años, con todo lo que eso implica: los uruguayos tendremos más o menos trabajo, pagaremos más o menos impuestos, mejoraremos o no nuestro sistema educativo, tendremos mejores salarios o no, etc. Por eso es comprensible que tu decisión se demore. Y no te preocupes, tomate tú tiempo, te queda casi un mes.
Pero quiero decirte algo más respecto a la diferencia entre elección o decisión. Como te dije antes, generalmente una elección implica un abanico de posibilidades entre cosas que en definitiva cumplirán la misma función. Pero el 25 no hay tal abanico de posibilidades. En primer lugar, porque solo dos de los partidos tienen posibilidades de obtener el gobierno (cierto que hay quienes hablan de “partidos bisagra”, pero coincidirás conmigo que las bisagras sirven tanto para abrir hacia la izquierda como hacia la derecha, y eso nunca es bueno en política). Pero en segundo lugar, porque no se trata de dos partidos que harán lo mismo una vez en el gobierno. Y por eso te digo que no es una elección.
Lo que deberás tener resuelto para el 25 de octubre es tu decisión sobre qué país querés construir para ti y para tus hijos, y para los hijos de tus hijos. Porque no importa cual es el lugar que ocupas hoy en la sociedad; todas las decisiones que toma un gobierno te afectan a ti y a tus seres queridos. Si sos un empresario, no es para ti lo mismo un gobierno corrupto que uno honrado, transparente y respetado en todo el mundo. Porque sabes bien que un gobierno honesto te asegura reglas de juego claras y equitativas. No es lo mismo para ti un gobierno que con sus políticas genera el cierre de industrias y el desempleo, que uno que genera incentivos para la inversión, convenios colectivos con los trabajadores, y por lo tanto estabilidad en las relaciones laborales. Ni que hablar si te dedicas al negocio de la exportación. No votarás seguramente a un gobierno que lo que favorece es la libre importación de bienes y servicios, sino uno que –como el actual- logró una diversificación geográfica de los mercados y alcanzó cifras record de exportaciones. Si además eres productor rural, este dato tal vez te sirva para guiarte en la decisión: en el año 2004 se exportaba carne de diferente tipo a 77 países, mientras que en 2008 lo hicimos a más de 100 naciones. Y eso porque ya nuestros gobernantes no viajan a operarse con los dineros del Estado, sino a conseguir nuevos mercados para el producto del trabajo de los uruguayos.
Y si sos un trabajador, no será para ti lo mismo un gobierno que promueve la flexibilidad laboral, en donde el salario y las condiciones laborales son tierra de nadie, que un gobierno que instala los consejos de salarios y promueve y aprueba leyes en beneficio de los trabajadores. Pero además, porque también te afectan las decisiones que toman los gobiernos en lo que tiene que ver con la salud, por ejemplo. Y seguramente no va a ser lo mismo para ti ni para tus hijos y tus seres queridos un gobierno en el que la salud es un elemento más del mercado, que un gobierno que reforma radicalmente el sistema, cambiando el modelo de atención, de gestión y de financiamiento. Tal vez te sirva como guía, para tomar tu decisión, saber que este gobierno aumentó un 130% el presupuesto de la salud.
Y en cualquier caso, se que tu preocupación será la seguridad. Tu decisión implicará optar entre un gobierno que promete mano dura (eso puede incluir volver a las razias, represión indiscriminada como la del filtro, y quien sabe que más), y un gobierno como el actual, el del Frente Amplio, que entre otras cosas: aumentó un 76% en términos reales la inversión en seguridad, el mayor incremento de los últimos 25 años; mejoró como nunca los salarios de los policías y su equipamiento, aumentando la cantidad de policías contratados. Y conviene que sepas, para que no te dejes manipular, que este fue el primer período de caída de los delitos contra la propiedad en los últimos 25 años; que no aumentaron los delitos contra la persona, y que tenemos los mejores registros históricos del país en represión del tráfico ilegal de drogas.
Y se también que, si tienes hijos, estarás preocupado por su educación, porque es preocuparte por su futuro. Entonces tu decisión debería tener en cuenta que el gobierno frenteamplista otorgó a la Educación Pública el presupuesto más alto de la historia del país; que incrementó en cuatro años el salario de todos los trabajadores –docentes y no docentes-, mejoró los edificios, construyó nuevas estructuras edilicias, amplió la cobertura, distribuyó más materiales educativos y efectuó la mayor compra del sistema educativo de los últimos 25 años. Por no hablar del Plan Ceibal, que el Frente Amplio propone ahora extenderlo a Secundaria y UTU.
Y para tomar tu decisión, es importante que sepas que otros gobiernos también han logrado un crecimiento del país. Pero que el gobierno del Frente Amplio no solo logró un crecimiento inédito del país sino que a la vez repartió los beneficios. Y eso porque además un gobierno debe tener sensibilidad social.
Así que no te guíes solo por los números; es importante que tengas en cuenta la diferencia entre un gobierno que atendió la emergencia social de los más necesitados, devolviéndoles la dignidad como personas, de quienes se refieren a esas personas como “atorrantes”. No es una diferencia banal. Y no olvides algo fundamental: este gobierno es el único que reconoce que falta mucho por hacer, y quiere ir a más, profundizar los cambios que produjo e invitarte a construir cosas nuevas entre todos y para beneficio de todos y no de unos pocos. Por eso debes comparar con las propuestas que hablan de motosierras para volver todo a como estaba antes.
Por si fuera poco, deberás decidir sobre otros dos temas trascendentales, que tienen que ver con la ampliación de la democracia y con recuperar la justicia: el voto de los compatriotas en el exterior (para terminar con su discriminación) y la anulación de la ley de impunidad. Claro que sobre este último tema la decisión no es tan difícil de tomar, ¿no? No se necesita comparar gobiernos ni analizar propuestas de futuro. Para decidir sobre esto, te recomiendo hacer como yo, confiá en tu sentido de la justicia, pensá en la recuperación de la dignidad como país ante el mundo entero (¿sabías que hoy somos el único país en el mundo que tiene una ley para proteger a quienes cometieron delitos de lesa humanidad?). Ya no hay más cucos, ya nadie te puede amenazar con ningún fantasma, ahora la cosa es entre tú y la verdad, entre tú y la justicia, nada más. ¿Y sabes que?: confío en tu decisión.

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