jueves, 17 de julio de 2014

18 DE JULIO....HABLANDO DE CONSTITUCIÓN....


Una característica histórica del sistema de partidos uruguayo fue su alta "sectorización" o fragmentación interna. Esto fue consecuencia de la legislación electoral que, hasta la reforma constitucional de 1996, habilitaba el doble voto simultáneo, con lo que en un mismo partido podían coexistir diversos sectores o plataformas programáticas (sublemas) que incluso podía ser antagonistas. No sólo habían distintos sectores, sino que estos se expresaban además en varios candidatos presidenciales simultáneos en un mismo partido; así se caracterizó este sistema durante el sigloXX.
Este sistema electoral era el que permitía esa especie de rastrillo, mediante el cual los partidos juntaban votos de todo el espectro, al presentar a la ciudadanía un ala izquierda, un ala derecha y un ala de centro, de manera que la elección de uno u otro partido tradicional tenía más que ver con preferencias familiares o cuestiones históricas en relación con las divisas que con cuestiones programáticas.
Así coexistían en perfecta armonía y acumulaban para el mismo proyecto, por ejemplo, un Oscar Gestido y un Jorge Pacheco Areco junto a un Zelmar Michelini o un Amílcar Vasconcellos en el Partido Colorado, o un Martín Echegoyen un Alberto Gallinal y un Wilson Ferreira Aldunate en el Partido Nacional.
Esto fue duramente cuestionado y combatido por la izquierda, y desde la conformación del Frente Amplio en 1971, el lema fue: “un solo programa, un solo candidato”, como forma de diferenciarse claramente de lo que era el engaño electoral que se llevaba adelante por parte de los partidos tradicionales.
Una vez retornada la democracia en 1985, progresivamente se fue intensificando el debate en materia político-electoral y se dieron pasos tendentes a darle una nueva expresión al sistema de partidos. Así, con la reforma constitucional de 1996, se instauró un sistema de elecciones internas
 que procuraba darle más organicidad al funcionamiento de los partidos, eliminando el doble voto simultáneo e instaurando las elecciones internas para definir el candidato único de cada partido y el respectivo candidato a vicepresidente.
¿CAMBIOS?
Sin embargo, la reforma constitucional no parece haber cambiado demasiado la situación descripta. Por más que los partidos ahora lleven un candidato único, el rastrillo sigue funcionando.
Los partidos tradicionales siguen presentando en sus filas un menú variado para satisfacer a su electorado, con grupos abiertamente de derecha y otros no tanto. Y la misma situación se da ahora, también, en lo que alguna vez fue la izquierda.
Una vez en el gobierno, algunos de esos conceptos que habían sido antes duramente cuestionados, comenzaron a ser relativizados por la dirigencia frenteamplista. Lo de las candidaturas únicas y las fórmulas decididas en un Congreso dejó de ser una cuestión de principios, dando lugar a las experiencias de múltiples candidaturas en algunas elecciones departamentales primero (aplicando sin ningún pudor el viejo rastrillo tradicional), y luego habilitando varias candidaturas a la presidencia para las elecciones internas (no faltaron dirigentes que llegaron a proponer que para las internas cada precandidato debía ir con su propio programa).
Y si bien el programa sigue siendo un programa único y se sigue resolviendo en la máxima instancia partidaria, en los hechos parecería que existieran dos: uno que aprueba el Congreso y otro que aplica el gobierno, y no siempre ambos coinciden. Esto sucede porque muchas veces lo expresado en el programa es tan vago y amplio que luego permite diversas y muy variadas interpretaciones. Otras veces porque las decisiones tomadas en los Congresos se desvirtúan o directamente se tuercen por parte de los dirigentes en el gobierno o por instancias partidarias de menor nivel. Además de que por cierto los gobiernos del FA toman luego decisiones sobre temas importantísimos sobre los que nunca tomó decisión alguna el Congreso ni ninguna otra instancia partidaria (el ejemplo del TISA es muy actual y contundente).
Hace pocos días un connotado dirigente del FLS criticaba al grupo de los ocho, diciendo que “lo que une a los grupos que integran el sublema es que no tienen un “planteo integral, coherente sobre la política económica”, y la respuesta proveniente de un diputado integrante de ese grupo de los ocho no pudo ser más acertada. Respecto de la política económica, el diputado enfatizó que es la “de todo el FA” y no es patrimonio del FLS. Reconoció que “existen matices en cuanto al rol del Estado y del mercado”, pero la política económica se ha “consensuado”.
Y eso es tal cual. Porque también el Frente Amplio, en esta era progresista, presenta a su electorado un abanico de posibilidades, desde las más izquierdosas a las más conservadoras. De hecho, todos los grupos integrantes de el sublema conocido como el grupo de los ocho, apoyaba la misma candidatura a la presidencia en las internas que el FLS, al mismo candidato que dijo que llevaría como ministro de economía a quien ha dirigido la política económica de los gobiernos del FA desde el inicio.
Y es que a la hora de gobernar, las diferencias no existen, y la concentración y extranjerización pasmosa de los medios de producción llevada a cabo en estos últimos diez años –por poner un solo ejemplo-, la política económica al servicio de los grandes capitales extranjeros y autóctonos, es una obra conjunta de todos los grupos del FA.

3 comentarios:

Nancy dijo...

José Luis , muy claro tu punto de vista, coincido en un todo con tus apreciaciones, cada día este Frente Amplio que hoy gobierna se aleja más de aquél que en momento fue oposición, y el según las encuestas irá a gobernar a partir del próximo 1 de marzo estará mucho más alejado aún,ya que formula una campaña para conquistar votos por el centro y pierde votos por izquierda y esto pareciera no importarle en absoluto, con total descaro su candidato dice tener un "programa de centro- izquierda", no me cabe ninguna duda que se ha transformado en un partido tradicional más y ha adquirido todos los vicios de estos.- Es con gran pena pero con profunda convicción que ya he resuelto no votarlo

Anónimo dijo...

TISA - UE planea entregar los servicios a las multinacionales
Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA) que confirma la intención de la Unión Europea de entregar los servicios públicos a las grandes empresas
Cuando el escándalo creado por la filtración de tres documentos secretos sobre las negociaciones del tratado de libre comercio entre EE UU y la UE (TTIP) empezaba a olvidarse, un nuevo texto confidencial ha salido a la luz.Y el documento no habla del TTIP, sino del Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA, por sus siglas en inglés), un tratado que la UE tramita paralelamente con dos decenas de países, entre ellos EE UU, , Japón, Australia, México y Canadá. Un acuerdo “negociado en secreto para hacer un marco de liberalización de todos los servicios en el futuro El objetivo, “Asegurarse que la mayor parte posible

Anónimo dijo...

La táctica es que todo ‘nuevo servicio’ o que pueda ser dividido de uno existente debe ser puesto en el mercado y vaciar de contenido la definición de servicio público. Un hospital seguirá siendo un servicio público -la concesión-, pero todo lo que pase dentro estará en manos privadas. Siempre que dé beneficios, claro. Eso lo que están negociando, resulta evidente que se trata de una ofensiva conjunta, junto con el tratado de libre comercio con EE UU: “Los mismo países, los mismos gabinetes de negociación...Vamos, si esto es coincidencia tenemos mucha mala suerte”.Con la negociación de estos dos tratados no sólo está en juego la privatización de servicios públicos, sino también garantizar que las privatizaciones realizadas en el pasado no tengan marcha atrás. “Lo que verdaderamente está en la agenda política es impedir que se renacionalicen y re municipalicen servicios que fueronprivatizados, dados en concesión a 20 o 25 años o en colaboración público-privada a través de un mecanismo, de nuevo, de arbitrajeinternacional. .
El negocio de los servicios
Para comprender el origen del TISA hay que remontarse a 2001, cuando la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio pretendía acabar con todas las barreras y limitaciones para el comercio mundial. Tras el fracaso de las negociaciones y tras el fracaso del Tratado de Libre Comercio para las Américas (ALCA), las grandes potencias se lanzaron a firmar acuerdos bilaterales y multilaterales para avanzar en la liberalización del comercio.Una coalición de países, que se llama a sí misma "los mejores amigos de los servicios" se han puesto a negociar para abrir al mercado la educación, los servicios sociales, los servicios medio ambientales, la sanidad...“Este acuerdo tiene un padrino y es el lobby de los servicios financieros en los Estados Unidos. Dado el estancamiento de la ronda de Doha, una coalición de países, que se llama a sí misma ‘los mejores amigos de los servicios’, se ha puesto a negociar, ya que representa el 90% del comercio mundial de servicios. Su objetivo es abrir todos los servicios públicos posibles al mercado: educación, servicios sociales, servicios medioambientales, sanidad y un largo etcétera”

NI MITO NI LEYENDA (publicado esta semana en VOCES, en el 50 aniversario del asesinato del Che)

Si un mito es una historia imaginaria que altera las verdaderas cualidades de una persona o de una cosa y les da más valor del que ti...