jueves, 28 de agosto de 2008

CUANDO LO QUE FALTA ES LO ESENCIAL



Aquel que tenga una computadora a mano, o un Cyber cerca, puede hacer el siguiente ejercicio y comprobará fácilmente que los adelantos tecnológicos en lo que tiene que ver con la informática no siempre funcionan a la perfección. A veces se producen errores incomprensibles. Pongamos por caso el siguiente: tal vez usted esté interesado en saber, por ejemplo, que fue lo que decidió el Congreso del FA respecto de la inserción internacional de nuestro país (tema importante si los hay), y de repente usted quiere saber específicamente lo resuelto sobre el TIFA, ya que justamente el día miércoles el Senado acaba de aprobarlo (no lo votó nuestro camarada el senador Eduardo Lorier). Y bien, como usted tal vez sea como yo (de los que nunca encuentran los papeles por ningún lado), la solución más a mano es en este siglo XXI una computadora. Y seguramente usted haría el mismo razonamiento que yo: si quiero leer un documento del FA, que mejor que ingresar a la página web del FA. Invito a los lectores que ingresen a la página del Frente Amplio. Por allí encontrarán un link que dice V Congreso Ordinario Compañero General Líber Seregni. Si pinchan allí, tendrán acceso a varios documentos; entre ellos, el aprobado en cuanto a Inserción Internacional. Si usted pincha en ese link, se abrirá un documento pdf con lo aprobado por el Congreso en ese tema, pero también se le abrirá una ventanita anunciando un error (¿o será que solo me aparece a mi?). Usted puede pinchar en cualquiera de las dos opciones que le da esa ventanita, da lo mismo, el resultado será idéntico. Comenzará a leer detenidamente el documento o simplemente irá leyendo los subtítulos hasta encontrar el que le interesa. Tal vez se saltee lo del “Contexto Internacional”, aunque no se lo recomiendo, ya que en ese capítulo se dicen cosas interesantes como por ejemplo que “La persistencia en los EE.UU. y demás países imperialistas en las políticas de despojo hacia los pueblos del Tercer Mundo ha conducido al planeta a una situación de injusticia extrema, desorden e inestabilidad”, y quizá usted piense que por qué cornos queremos hacer un acuerdo comercial con el país que ha conducido al planeta a esa situación. Pero usted seguirá adelante y pasará por otros capítulos del documento como “La nueva política exterior”, “Sobre la reforma de las Naciones Unidas”, “Las misiones de paz”, etc. Si se detiene en el subtítulo “El Proceso de Integración Regional” y se interesa por su contenido, allí leerá por ejemplo que el Congreso definió que “Consideramos el fortalecimiento del bloque regional, como la única forma de negociación equilibrada con los grandes actores económicos internacionales”. Y tal vez usted se pregunte como es que mientras el Congreso (máxima autoridad de la fuerza política) dice que la negociación como bloque regional es la única forma equilibrada de negociar con los grandes actores económicos, nuestros legisladores quieren que nuestro pequeño país negocie en forma solitaria un acuerdo con los EEUU. Entonces usted a esa altura estará más que interesado en llegar de una vez al capítulo de la Cuestión Comercial, porque usted sabe que es allí en donde está lo fundamental, lo que resolvió el Congreso sobre el TIFA. Y es aquí en donde usted se dará cuenta de lo que le decía al principio: los adelantos tecnológicos a veces nos juegan una mala pasada. Esas cosas pasan. ¿Me va a decir que nunca le pasó que encuentra de todo menos lo que estaba buscando? Y bueno, en este caso le pasará. Al documento de la página oficial del Frente Amplio sobre la Inserción Internacional, le falta una página. Tiene una página en blanco. Y casualmente esa página es la que habla sobre la Cuestión Comercial y más específicamente sobre el TIFA. Estas cosas suceden. Son los agujeros negros de las tecnologías más avanzadas en lo que tiene que ver con la informática. Reitero, tal vez me sucedan solo a mí. Murphy (aquel que dice que “aunque exista una sola probabilidad de que algo vaya mal, sin duda irá mal”) es mi compañero de viaje.
Pero por suerte las nuevas tecnologías –a pesar de estos trágicos errores- también nos permiten hoy en día acudir a mil formas de acceder a la información, y ya los ciudadanos no somos tan manipulables como lo éramos antes. Entonces usted puede hoy en día poner una simple palabra como TIFA en el Google y obtendrá por lo menos seis millones de páginas a donde acudir buscando información. Y si usted es más específico y pone por ejemplo: Congreso del frente amplio TIFA, y le pide que busque en las páginas de Uruguay, en apenas 0,49 segundos (dependiendo de la velocidad de su equipo) obtendrá 372 páginas a las cuales acudir. Y allí tiene para divertirse. Se enterará por ejemplo que el 12 de febrero de 2007 la Mesa Política Nacional del Frente Amplio aprobó un documento en el que se solicita la participación de la Comisión Interministerial de Asesoramiento de Comercio Exterior (Ciacex) en la discusión del Tifa. Y que además la resolución señala que los ministros que integran la mencionada comisión deberán informar a la Mesa Política en forma periódica. Pero también encontrará lo que estaba buscando, lo que resolvió el Congreso al respecto. Y sabrá entonces que el Congreso del FA dijo que “Los acuerdos comerciales bilaterales que impliquen el incremento de la colocación de nuestros productos en cualquier mercado son convenientes”. Pero que inmediatamente aclaró que “Dichos acuerdos deberán ser compatibles con la profundización del MERCOSUR y de acuerdo a los procedimientos establecidos en los marcos jurídicos del proceso de integración. Asimismo deberán ser compatibles con el Proyecto del Uruguay Productivo, vale decir, con el desarrollo de la producción nacional en todos sus rubros, bienes y servicios, particularmente los productos de alto valor agregado. En temas tales como la propiedad intelectual, compras gubernamentales y servicios no debe afectarse el interés nacional.” Y sabrá también que el Congreso fue muy claro en cuanto a no aceptar los condicionamientos contenidos en los TLC: “Un tratado de libre comercio en los términos y con las condiciones de los que Estados Unidos ha firmado con Perú o ha propuesto a Colombia es incompatible con las necesidades y los objetivos del desarrollo nacional del Uruguay”. Pero que además estas cuestiones las trasladó y aplicó también al TIFA: “Tales términos y condiciones, referidos a normas de competencia, compras gubernamentales, propiedad intelectual, servicios, barreras técnicas al comercio, etc., tampoco son aceptables introducidos en el marco de otros acuerdos tipo TIFA o similares”. Pero fundamentalmente, usted se enterará de que el Congreso del FA dijo lo siguiente:
Solicitamos a nuestro Gobierno:
· Envíe a la Mesa Política de nuestro Frente Amplio información actualizada acerca de las negociaciones de un TIFA con los Estados Unidos.
· Que la negociación sobre el TIFA pase a ser orientada por la CIACEX.
Existe escasa información sobre el desarrollo de las conversaciones actualmente en curso, ante lo cual se reafirma la necesidad de que la tramitación coadyuve al desarrollo nacional y a la mejora de las condiciones de vida de la población. Dicho Acuerdo constituye una decisión estratégica en la medida que su desarrollo podría afectar nuestros objetivos de consolidación de “país productivo”. Por lo tanto requiere un proceso transparente en relación al FA, a las organizaciones populares y a la ciudadanía en general.

viernes, 22 de agosto de 2008

OTRO 25 DE AGOSTO DE REAFIRMACIÓN FRENTEAMPLISTA


“Entonces, es imprescindible impulsar una gran campaña del Frente y defender la unidad en todos los terrenos, sin sectarismos, con el espíritu de unidad que tendrán las elecciones del 25 de agosto del FA, con la preocupación en la constante prédica fraternal que alimentamos” (Rodney Arismendi)

Cada año, cada 25 de agosto, el Frente Amplio celebra el Día del Comité de Base eligiendo democráticamente las autoridades de dicho organismo, en todos los Departamentos del país. Y desde hace tres años con la característica de ser, además, la fuerza política en el gobierno nacional y al frente de ocho intendencias. El 25 de Agosto es, además una instancia de reafirmación de nuestro compromiso con las profundas transformaciones que nos propusimos poner en práctica. Es una instancia de democracia interna del partido, que incide directamente en el funcionamiento de la fuerza política ya que "las bases" están representadas en todos los órganos de decisión del FA.
Este año, por otra parte, las elecciones tienen una característica por demás importante: como el año que viene (al ser año electoral) no se eligen autoridades en los comités, los que se elijan este 25 de agosto van a durar dos años, y son quienes van a tener que proponer, por ejemplo, candidatos a las intendencias. Van a tener una enorme responsabilidad. Durante dos años, los acontecimientos políticos dentro del Frente Amplio van a depender de lo que se elija este 25 de agosto. Pero además, un detalle por demás importante es que, aquellos Comités que no realicen elecciones el 25 de agosto no podrán participar con delegados en el Congreso de diciembre, en donde se decidirán nada menos que el programa para los próximos cinco años de gobierno frenteamplista y los candidatos comunes. Y por otra parte, en los Comités del interior del país (salvo Canelones), se estarán eligiendo, además, los integrantes de sus respectivos Plenarios Departamentales. Fundamentalmente ese día elegimos el Secretariado del Comité, que se integrará con un Presidente y un mínimo de tres Secretarios: Propaganda, Organización y Finanzas. Se recomienda además elegir secretario para Trabajo Social, Juventud, Electoral e Intendente. En Canelones también se realiza la elección de delegados a los respectivos zonales y/o coordinadoras, y en ese sentido hay que señalar que la cantidad de delegados electos es proporcional al número de asistentes a la asamblea en el momento de la votación: 1 delegado si el Comité se reúne con el quórum mínimo (15% del padrón) y no alcanza a 20 asambleístas; 2 delegados cuando se reúnan 20 asambleístas o más; 3 delegados cuando se reúnan 35 asambleístas o más, y así sucesivamente, de 15 en 15. Pero más allá de todas estas cuestiones reglamentarias, lo importante para los frenteamplistas en este 25 de agosto es participar. Porque participar es comprometerse con los mejores resultados del gobierno y con el esfuerzo por realizar lo que aún no se ha hecho; es ratificar nuestro compromiso con la unidad del Frente Amplio como herramienta insustituible para los cambios que nuestro país necesita.
FORTALECER LA HERRAMIENTA
El pueblo uruguayo ha sabido construir herramientas de enorme importancia para transformar la realidad. En ese sentido, se destacan en el plano social la Central única de trabajadores y los Congresos del Pueblo, y en el plano político todo el proceso de unidad que arranca allá por el 62 con el Frente Izquierda de Liberación y que se consolida y hecha raíces profundas e indestructibles en el 71 con el surgimiento del Frente Amplio. El FA nació en el 71 para consagrar la unidad del pueblo y avanzar en la lucha por la segunda y definitiva independencia, definido como fuerza antioligárquica y antiimperialista, democrática y popular. Frente Amplio que es coalición de partidos pero también –y en eso radica su fortaleza- movimiento. El Frente Amplio ha sido desde siempre una fuerza plural, en donde confluyen partidos políticos y representantes de las bases frenteamplistas de todo el país, priorizando los elementos que nos unen sobre los que nos dividen. Frente Amplio que, a través de sus Comités de Base ofrece el lugar idóneo para canalizar el protagonismo político del pueblo, ya que son el centro de la actividad política en los barrios y en los pueblos y ciudades del interior del país. No hace mucho, un militante frenteamplista de base decía que no se imaginaba un Frente Amplio sin un Comité de Base porque son la savia que nutre el cuerpo del Frente Amplio, en el sentido de que todas las tareas que se organizan centralmente son los Comités quienes en definitiva las llevan adelante, y que quienes hacen posible que ese proyecto sea viable son los integrantes de los Comité de Base. “Yo no me imagino un Frente Amplio sin Comités de Base” decía ese compañero, “es imposible, sería como imaginarse un cuerpo sin sangre, sin arterias ni venas, sin cerebro, es lo que realmente le da vida”. Por eso, se acrecienta día a día la necesidad de la unidad y la fraternidad frenteamplista, que aumenta y se fortalece en la lucha y en la movilización. Y por eso la necesidad de un gran 25 de agosto. Un 25 de agosto con los Comités llenos (y con mesas en la puerta para juntar firmas para anular la infame ley de caducidad). Un 25 de agosto con balance de todo lo hecho por nuestro gobierno, de lo que queda por hacer, de lo hecho por nuestra fuerza política y por el Comité, pero además con perspectiva hacia delante, hacia lo que se viene, que no es poco. Porque los frenteamplistas debemos estar inmersos en la elaboración de programa, que deberá ser aprobado en el Congreso de diciembre, junto con la elección de nuestros candidatos comunes. Los frenteamplistas, en esta etapa histórica tan importante que vivimos, tenemos responsabilidades que asumimos con orgullo. No solo tratamos de desarrollar un papel protagónico en lo que tiene que ver con la realidad social de las luchas y sufrimientos de los uruguayos, apoyamos y ayudamos a nuestro gobierno, pero además intentamos crear alternativas de futuro. Como decía uno de los fundadores, el compañero Juan Pablo Terra: “…Nos debemos al país y nuestro compromiso como Partido es el de entregar hasta lo último de nuestras energías para forjar la victoria…”. Y sin duda que nos impulsa y nos da energías el hecho de saber que, en ese compromiso por cumplir con los objetivos que la izquierda que se planteó hace 37 años, muchos compañeros quedaron en el camino, ofrendando sus propias vidas por el proyecto común. Lo que queda por hacer es mucho, y seguramente la lucha por una sociedad más justa no terminará nunca, pero a los militantes de base nos corresponde mejorar día a día la herramienta política que nos dimos para realizar los cambios. Por eso nuestro norte debe ser fortalecer institucional y políticamente al Frente Amplio, y fundamentalmente al movimiento, en el marco de una gran unidad. Porque no hay mejor forma de fortalecer nuestro gobierno que fortaleciendo al Frente Amplio, haciéndolo cada día más sólido, más unido, fraterno y movilizado. Frente Amplio que sigue vigente como el más importante proceso de unidad política y social de la historia de nuestro país.

miércoles, 13 de agosto de 2008

EL PAPEL DE LA IZQUIERDA EN AMERICA LATINA


No hay duda que en América Latina se han procesado cambios importantísimos en los últimos diez años. Cambios que, aún teniendo en cuenta la diversidad de matices, permiten afirmar que en su conjunto provocaron un vuelco político contrario a lo que venía siendo la aplicación del Consenso de Washington en la región. Con la llegada al gobierno de partidos y alianzas de corte progresista, comenzó la tarea de recomponer las sociedades absolutamente desintegradas por décadas de neoliberalismo.
Siempre teniendo claro que se trata de generalizaciones, y que no todos los procesos son iguales, podemos distinguir por lo menos cuatro elementos que se destacan en esa etapa. En primer término, un impulso vigoroso a los procesos de integración económica y política regional. Entre ellos, el propio MERCOSUR, pero también el ALBA, Banco del Sur, integración energética, etc., que comenzaron a mostrarse como alternativas viables tanto al ALCA (promovido por el imperio del norte) como a los organismos financieros internacionales. En segundo lugar, la importancia del ingreso al campo político de actores sociales de larga experiencia de luchas, como las comunidades indígenas, que habían sido históricamente relegadas de los puestos de decisión; proceso que se dio fundamentalmente en Bolivia, Ecuador y Venezuela. Un tercer rasgo característico, fue la asunción (mediante el pago) del tema de la deuda con el FMI, que al menos en el discurso proclamaba la intención de desprenderse de la tutela de ese organismo que ha sido por décadas el instrumento de presión privilegiado por Washington. Y por último, la aparición de nuevos aliados en la escena internacional, como India y China (que además aparecieron como mercados alternativos al europeo), y el reforzamiento de la participación de los países de la región en el G20. Este proceso, tuvo el puntillazo final en la cumbre de Mar del Plata, en donde se enterró definitivamente el proyecto ALCA.
LA REACCION DE LA DERECHA
Claro está, las clases que detentan el poder no se lo dejan arrebatar tan fácilmente, y el 2008 podemos verlo como una agudización de la lucha de la derecha por volver atrás las transformaciones realizadas. En ese marco se inscribe la movilización de los sectores dedicados al agronegocio de la soja en Argentina y los referendos autonómicos en Bolivia, en donde la oligarquía argentina y la boliviana han demostrado su oposición a cualquier proceso que implique abandonar sus privilegios. Y hay que tener presente en todos estos procesos reaccionarios, el papel jugado por quienes han ocupado el papel que antes jugaban los militares en el condicionamiento de las democracias latinoamericanas: el conglomerado de empresas de la información, los medios masivos de comunicación. Pero conviene tener en cuenta que estos movimientos se dan casi en forma simultánea con la reactivación de la Cuarta Flota de los EEUU y su presencia en la región con un despliegue como no se veía en mucho tiempo. También con el reavivamiento del conflicto entre Colombia, Ecuador y Bolivia, con la participación preponderante de los Estados Unidos con su inteligencia militar tanto en el bombardeo de Colombia sobre Ecuador como en el episodio de Ingrid Bentancur. Pero también en forma simultánea con los avances de la derecha en el mapa europeo, con las victorias de Nicolás Sarkozy y Silvio Berlusconi, con un vuelco neoconservador que se refleja por ejemplo en la Directiva Retorno y su grosero ataque a los inmigrantes. Ahora vemos además como se generan nuevas tensiones en el Cáucaso, en donde EEUU ha exacerbado las diferencias entre Georgia y Moscú por incorporar a Georgia en la OTAN, una iniciativa que Moscú considera como parte del intento de establecer un cerco militar alrededor de Rusia. Actitud que sin duda se inscribe en el impulso del imperialismo de EEUU por establecer su hegemonía sobre los enormes recursos energéticos de Asia Central y del Cáucaso mediante la imposición del poder militar en la región.
¿QUE DEBE HACER LA IZQUIERDA?
Todo este marco nos muestra a las claras que la derecha no se queda de brazos cruzados mirando como se le arrebatan los privilegios que ella misma se adjudicó desde hace siglos. Y que tampoco esperará pacíficamente que las urnas le devuelvan los derechos cuestionados. Los escenarios que podemos ver por toda América Latina, son escenarios en los que la derecha se moviliza permanentemente, en forma organizada y en todos los ámbitos, no solamente el electoral. Esto la diferencia notoriamente de la izquierda, que en términos generales se encuentra desmovilizada. Y este es un flanco que no podemos dejar descubierto. La respuesta de la izquierda a los embates de la derecha debe ser (como siempre) ganar la calle nuevamente. Movilizar a aquellos sectores sociales que naturalmente representan su base de sustentación y salir a dar la batalla en todos los terrenos. En el terreno parlamentario sí, pero también en la calle, en los medios de comunicación, en las organizaciones sociales de todo tipo, dando la batalla ideológica. Porque nuestros gobiernos no controlan la riqueza, ni los grandes medios de comunicación de masas, ni la industria, ni nada que tenga que ver con el poder, y su único respaldo es el de las masas. Como lo decía muy claramente Atilio Borón: “…la alternativa es muy clara para los gobiernos de izquierda en la región: o se apoyan en el pueblo y toman los recursos necesarios para la lucha política o simplemente quedan maniatados y atados, imposibilitados de hacer cualquier cambio profundo”.
Los gobiernos de izquierda deben ampliar los límites estrechos de la democracia burguesa -que está pensada para que sirva únicamente a las clases dominantes-, y ello solo es posible en el marco de una gran participación popular en todos los campos. Es ahí en donde deben estar focalizados los mayores esfuerzos de los partidos políticos de izquierda: organización y movilización. Hay que volver a Lenin, al desarrollo de la conciencia a través de la lucha. Porque la burguesía dispone de todos los recursos y sabe muy bien lo que quiere, que es lo que tiene que defender y cual es su enemigo de clase. El ejemplo reciente de Bolivia es aleccionador. Bolivia nos demuestra que la construcción del poder pasa por organizar, movilizar y generar conciencia. Evo podría haber optado por una política conciliatoria con quienes detentan el poder, pero eso lo hubiera llevado a un gran desgaste y hubiera comprometido el proceso de transformaciones. Por el contrario, pasó a la ofensiva e hizo una convocatoria bien fuerte a su pueblo y triunfó. Lo que sucede es que las calles siguen siendo, mal que le pese a muchos, un elemento esencial de la democracia, y la derecha las comenzó a utilizar como lo hacía antes la izquierda. Fue de esa forma que los sectores de la oligarquía agraria argentina derrotaron al peronismo. Primero en las calles y luego en el Senado. La calle sigue siendo un elemento decisivo, y en nuestro país sobran los ejemplos. Hace un tiempo hacíamos un ejercicio intelectual (promovido por Eduardo Lorier) en el que imaginábamos lo que sería de nuestro país si se hubiera aplicado a rajatabla la concepción del equipo económico de gobierno, mientras que por otro lado veíamos la situación real gracias a la lucha de los trabajadores por un lado, y la presión y el empuje de los sectores del FA que se oponen a esa concepción. Concluíamos que hoy tendríamos un TLC con los Estados Unidos, tendríamos menos recursos para la educación, tendríamos una reforma tributaria más regresiva, etc. Esa es la historia y de eso se trata: de ganar las calles.

viernes, 8 de agosto de 2008

HABLEMOS CLARO




La crisis económica internacional sigue instalada y profundizándose, y muchos de sus elementos nos hacen pensar que la misma será de larga duración. Una de las cuestiones que deberían ser eje del análisis es si la misma es una crisis financiera o si por el contrario los aspectos financieros de la crisis son simplemente una manifestación de una crisis de sobreproducción. La importancia de esta cuestión, radica en que considerar al capital financiero como dominante conduce a descuidar el estudio de lo central del capitalismo: la tasa de explotación, la tasa de ganancia, la tasa de inversión, el nivel de los salarios, el nivel de acumulación, las expectativas de los capitalistas, las innovaciones tecnológicas y sus impactos sociales. Por otra parte, la tesis (no marxista) de la centralidad del capital financiero lleva a ideas peregrinas como, por ejemplo, que el capitalismo se desplomará solo. Desde nuestro punto de vista, una interpretación correcta de los fenómenos económicos debe considerar: a) la ley del valor, b) la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (la ley más importante de la economía política), c) la ley del salario relativo. Todas estas leyes descritas por Marx, están centradas en el ámbito de la producción, no en el ámbito financiero, por lo cual debemos considerar que el capitalismo funciona en el marco de leyes económicas tendenciales que se centran en lo productivo. El sistema capitalista necesita de la acumulación, para continuar siendo capitalista. Y esa acumulación se basa en la extracción de plusvalía a la masa de trabajadores a nivel mundial, que es la base del crecimiento económico y de la producción capitalista en general. El hecho principal es que el bienestar del capitalismo, se obtiene a costa de la explotación de los trabajadores asalariados.
Son muchos los elementos que indican que lo que hay en el fondo es una crisis de sobreproducción. Un ejemplo aberrante pero muy clarificador tal vez sea suficiente. Ya hemos comentado en artículos anteriores que en Haití, donde la mayoría recibe un 22% menos de calorías que el mínimo necesario para mantenerse saludable, la gente come tortillas de barro, hechas con una mezcla de arcilla y agua con un poco de aceite vegetal y sal. Mientras tanto, en Canadá, el gobierno federal paga 225 dólares por cada cerdo muerto, en una campaña masiva de sacrificio de cerdos, como parte de un plan de reducción de la producción. Los criadores de cerdos, bajo presión por los bajos precios y los altos costos del alimento para los animales, se han entusiasmado de tal manera con la matanza, que probablemente se agotarán todos los fondos asignados antes de que el programa termine en septiembre. Algunos de los cerdos sacrificados serán entregados a los Bancos de Alimento locales, pero la mayoría serán destruidos o convertidos en comida para mascotas. Por cierto, ninguno irá a parar a Haití. Es el mundo brutal del capitalismo. Un mundo en el que algunos destruyen alimentos porque los precios son demasiado bajos, y otros literalmente comen tierra porque los precios de los alimentos son demasiado elevados.
QUE PODEMOS ESPERAR
La tendencia decreciente de la tasa de ganancia es un obstáculo cada vez más difícil de superar, para el proceso de acumulación del capital. Pero el capitalismo siempre intenta superar estas contradicciones económicas recurriendo a medidas económicas y extraeconómicas. ¿Qué hacen los capitalistas para contrarrestar esta crisis de sobre acumulación de capital? En primer lugar, casi como medida predilecta, elevar la tasa de plusvalía, es decir, aumentar el grado de explotación de los asalariados, reducción del salario aún por debajo de su valor (de aquí la urgencia mundial de la "flexibilización laboral"). Por otro lado, abaratar el capital constante (la masa de capital invertida en medios de producción) que se vende de unos capitalistas a otros. También manipular el comercio exterior (es la razón de ser de la APEC, y de todos los TLC, TIFA, etc.). Manipular el poder del Estado. Incentivar las privatizaciones, disminuir el gasto público, recortar el presupuesto público, pagar menos impuestos, obtener subsidios estatales especiales para los privados, obtener exenciones impositivas. Aumentar la actividad comercial y financiera. Hacer crecer el capital ficticio. Sobreexplotar los recursos no renovables. Estimular las contrarrevoluciones. Estimular las guerras, etc.
A largo plazo, son medidas que agravan aún más las crisis capitalistas, a pesar de ciertos periodos de recuperaciones parciales. Estas medidas terminan por minar el papel de los Estados al tener que acudir en salvataje de los capitalistas, contribuyendo aún más al agravamiento de la crisis capitalista en general. Todas estas medidas estratégicamente diseñadas implican una característica propia del capitalismo contemporáneo: el proceso de neocolonización-recolonización, mediante anexiones ya no territoriales, sino zonas económicas, y dominio y subordinación político-militar, asociado a procesos de competencia y a la vez de cooperaciones interimperialistas, y una creciente asimetría entre países centrales, imperialistas, y países periféricos, dominados. Muchas de estas medidas ya las estamos viendo y nos preocupan. A nadie puede ocultársele que la guerra es intrínseca al imperialismo, y el aumento del gasto militar en los países del grupo de los 8, así como Pakistán, India, Corea del Sur, o Colombia y Chile son luces amarillas que no podemos dejar de atender.
NOSOTROS
Por eso es importante las medidas y decisiones tanto políticas como económicas que nuestro país tome de aquí en más, y en ese sentido nuestro Partido ha hecho propuestas de todo tipo para lo inmediato. Pero también es importante lo que hagamos para elevar el grado de conciencia de grandes masas, porque las condiciones objetivas no cuajan si no existen las subjetivas. Y los escenarios que tenemos por delante para hablar de estos temas con los frenteamplistas y el pueblo en general son abundantes y de índole variadísima. Para empezar, está el II Congreso del Pueblo, ámbito de discusión profunda de organizaciones sociales de la más variada gama, en donde estos elementos deberán estar sin duda presentes. Pero tenemos el escenario del 25 de agosto, día del Comité de Base. Allí habrá que hacer balance de lo actuado por nuestro gobierno, de lo actuado por el Comité y planear el futuro, pero ineludiblemente en el marco de la situación internacional y regional. Y todo esto junto a la preparación de nuestro propio Congreso en setiembre, del Congreso del PIT-CNT y del Congreso del Frente Amplio. Son todos ámbitos en los que debemos hablar claro, para que las grandes masas comprendan la responsabilidad del imperialismo y no le pasen facturas equivocadas a nuestro gobierno. Pero para que comprendan también que no nos podemos resignar ante un orden social intrínseca e insanablemente injusto como el capitalismo y que, pese a todo, seguimos creyendo que todavía es posible construir una sociedad mejor, y que lejos de extinguirse, la necesidad del socialismo se acentúa cada vez mas ante la realidad de un capitalismo salvaje que agobia a nuestras sociedades. .

sábado, 2 de agosto de 2008

EL ESTADO Y LA REDISTRIBUCIÓN


Un primer elemento que la izquierda debe manejar a la hora de pensar la sociedad del futuro, es el necesario fortalecimiento del Estado, ese que las políticas neoliberales ortodoxas se encargaron de reducir todo lo posible o directamente destruir. Porque es en el Estado en donde deben basarse todas las políticas que pretendan democratizar la sociedad (y sobre todo democratizar la riqueza), a menos que la idea sea que estas cosas sean administradas por el mercado (en cuyo caso no estaríamos hablando de un gobierno de izquierda). De manera que tendremos que asumir que esa enorme tarea de hacer todo lo contrario que se ha venido haciendo hasta ahora, es decir, defender a las grandes mayorías despojadas de sus derechos por el neoliberalismo y lograr que los mercados se orienten hacia el interés general y no en beneficio de los poderosos, necesita de un Estado fuerte y al servicio de las mayorías. Esto implica que habrá que ser muy cuidadosos en lo que tiene que ver con las empresas públicas y lo que se hace con ellas (hablo de AFE, de ANTEL, de ANCAP, etc.).
Y sin dudas, en lo que tiene que ver con los grandes trazos de la política económica habrá que fortalecer el rumbo hacia el mercado regional y reorientar buena parte de la economía hacia el mercado interno, la redistribución de las riquezas y los ingresos, la promoción del desarrollo y la sustentabilidad ecológica. Cosas que como bien señala Atilio Borón, “no significan volver al período de sustitución de importaciones ni a un ilusorio capitalismo nacional, anacrónico en los tiempos que corren; pero sí que la comunidad, a partir de su expresión política en el Estado, debe asumir el control de la producción y la distribución de la riqueza”.
¿DE QUE HABLAMOS?
A veces parecería que cuando hablamos de ciertos temas que tienen que ver con lo económico estamos introduciéndonos en algo demasiado complicado de entender y que por lo tanto debemos dejarlo a los técnicos. Tal vez haya que volver entonces a la simplificación extrema para que se entienda lo que queremos decir cuando hablamos de redistribución de la riqueza. Un pobre es una persona que tiene poca riqueza y un rico es una persona que tiene mucha riqueza. Así de simple. Por lo tanto, para definir la pobreza hay que hacer referencia a la riqueza, ya que son caras de una misma moneda. Cuando se negocia en los consejos de salarios, los trabajadores luchan para que sus salarios sean lo más alto posible y los capitalistas para que sean lo más bajos posible, y esto por una simple razón: si los salarios suben, las ganancias disminuyen (una acotación al margen: ¿por qué razón se le pone un límite superior –las famosas pautas salariales- a lo que los trabajadores pueden negociar en los Consejos de Salarios, pero nadie le pone un límite a lo que pueden ganar los empresarios?). La fuente de los ricos son las ganancias, mientras que la fuente de los trabajadores son los salarios. Así que es obvio que la riqueza y la pobreza son dos caras de la misma moneda como lo son los salarios y las ganancias. Si bien en teoría, para los liberales todas las personas son iguales como miembros de un Estado de derecho, como miembros de la sociedad civil son muy diferentes: unos son capitalistas y otros trabajadores, unos son ricos y otros son pobres, unos son propietarios de los medios de producción y otros venden su fuerza de trabajo (así son las sociedades divididas en clases). Así que las personas como miembros de la sociedad civil ni son iguales ni gozan del mismo grado de libertad. Y como a los capitalistas lo único que les quita el sueño es la multiplicación del valor, hacer del dinero más dinero, redistribuir la riqueza es lograr de alguna forma (en una sociedad capitalista) que la riqueza que se genera con el esfuerzo de todos se distribuya entre todos de una forma más equitativa. La historia nos enseña que la distribución de la riqueza favoreció siempre a las clases superiores (señores feudales, aristócratas, burgueses y actualmente elites financieras), y de lo que se trata es de cambiar la historia.
TRES CONCEPTOS FUNDAMENTALES
Hay tres elementos que me parecen fundamentales a tener en cuenta: 1) Muy por el contrario de las tesis sostenidas por economistas de diversa especie, que dicen que hay que dejar que los capitalistas hagan dinero para que luego esa riqueza se derrame a toda la sociedad, nosotros decimos que con una distribución de la riqueza más justa, se genera más desarrollo; 2) esa distribución de la riqueza debe venir por un mayor volumen del estado y 3) que este estado recaude a través de impuestos a los más ricos, de una forma altamente progresiva.
Los ejemplos en el mundo confirman los planteamientos que hacemos. Si miramos hacia América Latina, veremos que, en promedio, el Estado controla un 17% del PBI, es decir, la mayor parte de la economía está en manos privadas. Si la teoría del derrame fuera cierta, nuestras economías se estarían desarrollando a tasas superiores a, por ejemplo, la China, que tiene una economía sumamente estatizada. Y es obvio que eso no ocurre así. Si miramos hacia el país que en teoría es el más liberal y capitalista del mundo, Estados Unidos, veremos que el Estado controla alrededor del 40% del PBI. En lo que tiene que ver con Europa, en España el Estado controla alrededor del 50% de la economía, y países como Francia y los del norte de Europa (esos sí con un estado de bienestar importante y una distribución de la riqueza infinitamente mejor que nuestros países) manejan alrededor del 60% del PBI. Quiere decir que es casi una regla: a mayor parte de la economía en manos del Estado, mejor desarrollo y mejor distribución de la riqueza
Si vemos el tema de los impuestos que pagan las empresas, notaremos algo similar. En América Latina los impuestos que pagan las empresas son mínimos, comparados con los que pagan en Europa. Por ejemplo en Chile la tasa que pagan las empresas es de un 10 %, en cambio en España el impuesto es de un 35 % y en los países del norte de Europa, como en Alemania, es de un 50 %. Si fueran ciertas las teorías de los neoliberales, los empresarios latinoamericanos, que se llevan mayores beneficios por sus inversiones, debieran invertir más y desarrollar más sus países que los europeos, pero esto no ocurre.
Es evidente que a mayor nivel de importancia del estado y redistribución de la riqueza, hay más bienestar en la economía y lo que no es tan evidente, pero igualmente cierto; que en una economía capitalista la redistribución de la riqueza, genera las bases para un mayor desarrollo de la economía. Esto se debe a que, al haber una mayor demanda a través de una población con mayor poder adquisitivo, se genera un mercado interno mucho más dinámico y con una alta propensión al consumo. Hay que tener en cuenta además que, el más pobre tiene una propensión al consumo cercana al 100 % dado que todo lo que ingresa lo consume, por esto, mientras mayores sean los ingresos de los más pobres; mayor será la demanda agregada de la economía, además la demanda es en productos locales y no en importaciones, que es lo que consumen los ricos. Es decir que la redistribución de la riqueza, además de generar un mercado interno más fuerte, equilibra la balanza de pagos. Por lo tanto en la medida que se le cobre impuestos a los más ricos para transferirlo a los más pobres, a través de educación, salud, infraestructuras y subsidios de desempleo, a la familia y otros; se genera un desarrollo del mercado a través de una mayor demanda agregada y encima con un mayor equilibrio de finanzas públicas y de balanza de pagos.