viernes, 25 de mayo de 2012

LLAMANDO A ENGAÑO




En lo que es su última evacuación en Uypress, Esteban Valenti (aquel que dijo alguna vez que si su candidato Danilo Astori perdía en las internas el se iba para la casa) la emprende contra el editorial de El Popular, cuyo título era “El 27 de mayo y los dos proyectos de país”.
Y en su primera jugada sale con la plancha en alto, diciendo que “…por un lado los arrumacos y los sombrerazos para el público y detrás del telón las verdaderas ideas y los verdaderos objetivos. Eso también es antidemocrático”, dice el abandónico arrepentido. Y uno piensa que se estará refiriendo a alguien que por ejemplo dijo “El MPP no me garantiza que ame al Frente Amplio”, o que tal vez se esté refiriendo a uno que en su propio sitio –uypres- escribió que “los candidatos que provienen del MPP y del PCU votaron juntos en los 2 últimos Plenarios donde unos pocos definieron cuántos debían ser y qué condiciones debían tener los candidatos a presidente del FA. Hay en su historia antecedentes de otras actitudes anti-democráticas. Más aun, no hay en sus plataformas y declaraciones, idea alguna de democratización de las estructuras del FA”.
Pero no, se está refiriendo al editorial de El Popular. Y veamos por donde viene la argumentación.
Dice Valenti refiriéndose al editorial de marras: “está claro que los dos proyectos de país también están dentro de la propia izquierda, dentro del FA. Es lo que han llamado “el gobierno en disputa”.Aunque en todo el editorial no se hable ni una sola vez de enfrentamientos de proyectos dentro de la izquierda ni de gobierno en disputa.
Pero veamos lo que dice textualmente el Editorial. Habla de que en la campaña se han visto dos formas o dos planteos; uno que ve únicamente los problemas internos del FA, de su estructura; y otro que vincula las elecciones del 27 a la gestión del gobierno. Y dice el editorial: “creemos que pecan de reduccionismo y minimizan lo que entendemos es el aspecto central: el enfrentamiento de dos proyectos de país y la confrontación con la derecha”; agregando enseguida: “El Frente Amplio es el instrumento político fundamental que tiene el movimiento popular uruguayo para pelear por su proyecto de país y luchar por la hegemonía (en el sentido gramsciano) contra el bloque de poder de las clases dominantes”.
Sin dudas, se podría expresar ese pensamiento de mil formas, pero parece estar meridianamente claro: el editorialista entiende que hay dos proyectos de país, y que hay que confrontar con la derecha (no a la interna), y luego lo aclara más y dice que el FA es el instrumento para defender el proyecto de país del movimiento popular contra el proyecto del bloque de poder, de las clases dominantes.
Pero al parecer esto está claro para todos menos para Valenti, que ve allí en el editorial dos proyectos de país dentro de la propia izquierda, dentro del FA, y además dice que es lo que han llamado el gobierno en disputa. Valenti tergiversa lo que dice el editorial, y lo hace a sabiendas, porque no es ningún nabo. Bueno…no se.
Y más adelante dice algo realmente fantástico, proviniendo de alguien que en teoría está defendiendo supuestos valores democráticos (vamos a concederle esa intención): “Y está claro que pretenden mejorar la correlación de fuerzas para disputar el gobierno ganando la presidencia del FA. Eso no es lo grave, porque en definitiva existen remotas posibilidades…”. Es decir, no es grave que el PCU, como otros sectores lo están haciendo, dispute la presidencia del FA y pretenda mejorar su correlación de fuerzas, porque en definitiva no tiene posibilidades de lograrlo (según Valenti). Si tuviera posibilidades, entonces sí sería grave (y tal vez Valenti ya tiene ideas muy democráticas para impedirlo). Curiosa visión de la democracia. No es grave que alguien compita dentro del marco de la democracia y de las reglas de juego establecidas, por obtener un puesto político, siempre y cuando no tenga posibilidades de lograrlo. Hemos escuchado disparates, pero como ese ninguno hasta ahora.
Valenti dice que “En cada capítulo al que refiere el editorial podríamos discrepar y estoy seguro – que aunque no lo digan – discrepan la mayoría de las fuerzas que integran el Frente Amplio y que el editorial de El Popular no expresan ni de cerca las posiciones de la mayoría de los frenteamplistas”. Y reiteramos el planteo central del Editorial: confrontar con el modelo de país de la derecha. Dice por ejemplo más adelante el editorial: “Los cambios concretados en los dos gobiernos nacionales del Frente Amplio y en los gobiernos municipales han transformado en varias esferas al país y han mejorado la vida de los uruguayos. La derecha, política, social y mediática resiste esos cambios, quiere frenarlos y quiere volver atrás”. Dice también que “La derecha busca instalar, y en gran medida lo logra, que el problema de la inseguridad es responsabilidad del gobierno del Frente Amplio y que su solución definitiva pasa casi exclusivamente por un tema policial. Eso es falso, es mentira y hay que decirlo y dar la batalla política e ideológica. No es inocente la derecha que devastó la sociedad, que aplicó 30 años ininterrumpidos de neoliberalismo, que destruyó el tejido social, que arrojó a la mitad de la población al abandono y la exclusión, que promovió y promueve un sistema de valores donde el consumo y el individualismo son el santo y seña. ¿Alguien pensó que la crisis bestial del 2002 y su devastación social nos iban a salir gratis? El consumismo como objetivo individual y generador de status social trae como contrapartida la violencia de los excluidos, son dos caras de la misma moneda. Basta con mirar el mundo y verlo”.
Valenti discrepa con eso, y no solo con eso, ya que dice: “Discrepamos sobre la seguridad, sobre la salud, sobre la educación, sobre la política económica, sobre las políticas sociales y sobre unas cuantas cosas más”. Nos permitimos dudar que la mayoría de los frenteamplistas discrepen con lo que dice el editorial.
Un editorial que culmina diciendo: “Es en este escenario que valoramos las elecciones del 27 de mayo. Para las transformaciones necesarias en el Uruguay se necesita una izquierda fuerte y a la ofensiva. Que profundice los cambios, con una mejor gestión de gobierno. Pero también se necesita una fuerza política, el Frente Amplio, parada en el centro del escenario político nacional, dando la batalla política, ideológica y cultural. Organizando la gente y movilizándola para seguir construyendo un Uruguay mejor y no retroceder hacia el Uruguay partido, de exclusión, que dicho sea de paso, solo traerá más violencia e inseguridad. Para que el Uruguay siga cambiando, para que lo que se ha cambiado no tenga marcha atrás, se necesita más y mejor Frente Amplio.
Un Frente Amplio comprometido con el gobierno, sí, pero no reducido a la gestión o a su apoyo, fuertemente relacionado con el movimiento popular organizado y con el pueblo no organizado, articulador de las demandas y promotor de la organización y la lucha contra la derecha.
Un Frente Amplio dando la lucha política e ideológica. Un Frente Amplio defendiendo y construyendo un proyecto de país distinto, con valores distintos, dando la pelea cultural en toda la sociedad. Este proceso no empieza ni termina el 27 de mayo, pero tiene un momento trascendente el domingo y la cita es para todas y todos”.
No dudamos que Valenti está a años luz de esta visión del FA, del país y la sociedad, pero nos permitimos dudar de que no sea la visión mayoritaria de los frenteamplistas. Y esto lo decimos más allá del resultado del domingo que viene.

(Quienes deseen leer el artículo de este energúmenos pueden ir a http://www.uypress.net/uc_28514_1.htm l)

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